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La llegada incógnita del Covid-19 a nuestras vidas…

No renunciemos a nuestra libertad, sólo esperemos los tiempos prudentes para regresar a una nueva NORMALIDAD.

Mtra. Artemisa López Carrillo, columnista EN News

(EN News) No tengo ninguna evidencia que me permita documentar que la crisis sanitaria que estamos viviendo es una epidemia provocada y no una PANDEMIA como hasta la fecha se ha manejado; pero, lo que sí puedo asegurar es que esta experiencia ha traído consigo innumerables enseñanzas y aprendizajes que están cambiando la vida del ser HUMANO de manera radical.

Algunos ya son más sensibles al dolor ajeno, otros más compasivos, otros más generosos, otros más empáticos, otros más solidarios, etc. Y, esos cambios son bienvenidos, son aplaudidos, son celebrados, porque eran anhelados, requeridos e indispensables en nuestras vidas, era urgente dejar atrás el egoísmo y la soberbia. Todos seguiremos siendo los mismos, pero con DIFERENTES actitudes y aptitudes.

No nos perdamos en el camino buscando responsables, no asumamos el papel de víctimas, de mártires, seamos correctos, justos, imparciales, equitativos y ecuánimes ante la figura La llegada incógnita del Covid-19 a nuestras vidas… Covid-19.

Ha llegado el momento de aprender y de enseñar a nuestras familias a vivir con lo indispensable, no tenemos idea de cuánto tiempo más estaremos en aislamiento, tampoco sabemos que nos traerá el FUTURO, y no debemos preocuparnos por ello.

Comprometámonos a disfrutar el PRESENTE, a transformar esta experiencia en aprendizajes significativos, en proyectos productivos, en amor, en sabiduría, en tenacidad, en paciencia, en paz; en todo aquello que nos lleve a ser oportunos, acertados, pertinentes, aptos, adecuados y felices.

No ocupamos el estrés, ni la ansiedad, ambos solamente nos arrebatan la quietud y la concentración que se requiere y se exige para para hacerle frente a esta ofensiva, a esta embestida, a esta crisis sanitaria y económica que está lesionando reciamente nuestras vidas.

Tenemos ya casi tres meses de aislamiento social, que para una gran mayoría no ha sido fácil sobrellevar, pero no por ello nos vamos a derrumbar ni a rendir, sino todo lo contrario, tenemos la gallardía y la entereza para vencer a este virus, que insiste en quitarnos nuestra autonomía, nuestra independencia, el sueño, la calma, la serenidad…

No podemos darnos el lujo de perder el equilibrio, nuestra salud física y mental debe estar al cien, así como nuestra inteligencia emocional en su máxima potencia.

No renunciemos a nuestra libertad, sólo esperemos los tiempos prudentes para regresar a una nueva NORMALIDAD.

No nos precipitemos, mejoremos nuestras capacidades y habilidades, es decir, preparemos íntegramente el terreno antes de plantar la nueva semilla para que pueda germinar la ESPERENZA de vida que todos anhelamos. No permitamos que Covid-19, nos siga arrebatando la vida de nuestras familias, amigos y de nuestros semejantes.

Hagámonos a la idea que nuestras vidas han cambiado absolutamente, aprendamos a adaptarnos, a ajustarnos y a convivir con las nuevas exigencias salubres, pero sobre todo a vivir de manera responsable y respetuosa. Vamos México, Vamos Salvador, unidos lo lograremos.