EE. UU y China inician diálogos arancelarios en Ginebra

Redacción: Abigail Rivera

(ENNews)—Este fin de semana, Estados Unidos y China dieron un paso significativo hacia la desescalada de la guerra comercial que ha paralizado el comercio bilateral y ha sacudido los mercados internacionales. Las conversaciones, que se llevaron a cabo en Ginebra, Suiza, marcaron el primer encuentro cara a cara entre altos funcionarios de ambas naciones desde que el presidente Donald Trump impuso un arancel del 145% a los productos chinos el mes pasado. A pesar de la tensión que ha caracterizado las relaciones comerciales entre las dos potencias, el tono optimista de Washington sugiere que hay espacio para la negociación y la apertura.

Según medios internacionales, el presidente Trump, a través de su cuenta en la red social Truth, expresó su satisfacción tras la reunión, afirmando que se lograron “grandes avances” y que se debatió de manera constructiva. “Esperamos, por el bien tanto de China como de Estados Unidos, que China se abra a las empresas estadounidenses”, escribió. Este optimismo fue respaldado por el secretario de Comercio, Howard Lutnick, quien, aunque no formó parte del equipo negociador en Suiza, aseguró a CNN que la política arancelaria de Trump busca “abrir todos los mercados del mundo que nos han estado cerrados”.

La importancia de estas negociaciones se refleja en la alta representación de ambos países en Ginebra. Estados Unidos envió a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, y al representante comercial, Jamieson Greer, mientras que China estuvo representada por el viceprimer ministro He Lifeng. Tras cerca de siete horas de diálogo, Lutnick comentó que “ayer se sintieron bien y eso fue realmente alentador”, lo que sugiere que ambas partes están dispuestas a encontrar un terreno común.

Sin embargo, el optimismo de Washington contrasta con las cifras oficiales sobre el déficit comercial. Según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, el comercio total de bienes con China alcanzó los 582.400 millones de dólares en 2024, con exportaciones de 143.500 millones y un déficit de 295.400 millones. Estas cifras ponen en duda las afirmaciones de que Estados Unidos está perdiendo 1,2 billones de dólares al año, de los cuales aproximadamente un billón correspondería a China, como argumentó Lutnick.

A pesar de las discrepancias en los datos, el director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, también se mostró optimista durante una entrevista en Fox News, afirmando que “los chinos están muy, muy ansiosos por colaborar y normalizar las cosas”. Este sentimiento de apertura por parte de Beijing podría ser un indicativo de que ambas naciones están dispuestas a trabajar juntas para resolver sus diferencias comerciales.

Nathan Sheets, economista jefe de Citigroup, destacó que el estado actual de las relaciones comerciales, marcado por aranceles prohibitivos, no beneficia a ninguna de las partes. “Estas negociaciones reflejan el hecho de que el estado actual de las relaciones comerciales, con estos aranceles prohibitivos, en última instancia no beneficia ni a Estados Unidos ni a China”, declaró a la AFP.

A medida que las conversaciones avanzan, la expectativa es que ambos países puedan llegar a un acuerdo que permita la reducción de aranceles y la apertura de mercados. Lutnick concluyó que, aunque se abordarán problemas específicos de cada país, no se planea bajar la tarifa base del 10% en el futuro previsible. “Nuestra capacidad para exportar y hacer crecer nuestra economía va a ser mejor que nunca”, afirmó, dejando entrever que el camino hacia la normalización comercial podría estar más cerca de lo que se pensaba.

En resumen, las conversaciones en Ginebra representan una oportunidad crucial para que Estados Unidos y China reevalúen su relación comercial y busquen soluciones que beneficien a ambas economías, en un contexto donde la incertidumbre y la tensión han sido la norma.

Publicar comentario