HUELLA POÉTICA. AUTORES
Alfred Tennyson , I barón Tennyson, FRS (Somersby, Lincolnshire, Inglaterra, 6 de agosto de 1809 – Lurgashall, Sussex Occidental, Inglaterra, 6 de octubre de 1892) fue un poeta y dramaturgo inglés, uno de los más ilustres de la literatura universal, perteneciente al posromanticismo.
Sus poemas a menudo exploran temas de la naturaleza, el amor, la pérdida, la muerte, y la mitología, y se caracterizan por su musicalidad y su maestría en el uso del lenguaje.
Alfred Tennyson escribió a los 12 años una epopeya de miles de versos, inspirado por asombrosas lecturas para un niño de su edad, como Dante, y por otras más propias como Walter Scott, alimento de su juventud en prosa y verso.
Tennyson era un misterio admirado por su lírica.
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Podréis leer, también desde esta misma web, un poema inédito de mi autoría.
✔Por Mireya
@mireyaguzmanburgos

Poema1
CUANDO BAÑA MI LECHO LUZ DE LUNA
Cuando baña mi lecho luz de luna,
bien sé que en el lugar de tu reposo,
junto al agua anchurosa de poniente,
derrámase una gloria en las murallas:
entre las sombras surge tu mármol reluciente,
al deslizarse, lenta, una llama de plata,
aclarando las letras de tu nombre,
la cifra de tus años.
El místico esplendor flota y se aleja:
en mi lecho se apagan las luces de la luna
y, cerrando los ojos fatigados,
duermo hasta que el crepúsculo se sumerge en sus grises;
y entonces sé que ya la bruma flota,
como velo traslúcido, de ribera a ribera,
y en el oscuro templo, al modo de un espíritu,
centellea tu lápida a la aurora.
Poema 2
LA MAÑANA ESTÁ EN CALMA, SIN RUMORES, EN CALMA…
La mañana está en calma, sin rumores; en calma,
como para ofrecerse a un dolor más tranquilo;
y tan sólo, chocando con las hojas marchitas,
el fruto del castaño se desliza hasta el suelo.
Calma y profunda paz en estas altas lomas
y en gotas de rocío que inundan las aliagas,
y en esas telarañas de plata, que entre el oro
y el verde centellean.
Calma y tranquila paz en la llanura vasta
que a lo lejos se tiende, con boscajes de otoño,
y en las granjas pobladas y en torres que se tornan
menudas y se mezclan con el mar murmurante.
Calma y profunda paz en el aire anchuroso,
en las hojas que torna rojizas la otoñada,
y si en mi corazón hubiere alguna calma,
será desesperanza tranquila, solamente.
Calma sobre los mares y plateado sueño
y correr de las ondas, que van a su reposo;
y calma de la muerte en aquel noble pecho,
que alienta, pero sólo con las aguas profundas.

[Sección “Huella Poética ” bajo la dirección de Mireya Guzmán Burgos escritora de nacionalidad española. @mireyaguzmanburgos]






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