Trump asegura que hay comprador para TikTok

Redacción: Oscar Cruz

(ENNews)—El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó para un medio estadounidense que un grupo de “gente con mucho dinero” ya ha presentado una oferta para hacerse con las operaciones norteamericanas de TikTok, y prometió revelar su identidad “en dos semanas”, siempre que el gobierno chino dé luz verde a la transacción.

Trump precisó que la trama se apoya en inversores “muy adinerados” y señaló de manera explícita que el presidente chino, Xi Jinping, tendrá la última palabra, comentario que llega cuando Washington y Pekín negocian simultáneamente un paquete comercial y la Casa Blanca sopesa reimponer aranceles si no hay avances, de modo que el inquilino del Despacho Oval apuesta por un gesto de buena voluntad desde Beijing para cerrar el acuerdo.

La urgencia del anuncio se explica por la ley de 2024 que prohibió TikTok en Estados Unidos salvo que ByteDance, su matriz con sede en Pekín, desprendiera la aplicación antes del 19 de enero de 2025, una norma que el Tribunal Supremo confirmó el pasado 17 de enero y que provocó un apagón de horas hasta que la Administración emitió una orden temporal manteniendo el servicio activo mientras se buscaba comprador, decisión que Trump ha prorrogado ya en tres ocasiones.

La primera prórroga llegó el 20 de enero, apenas asumió su segundo mandato, la segunda el 4 de abril tras la negativa de Pekín a bendecir un esquema que coincidía con un alza arancelaria de Washington, y la tercera se firmó el 19 de junio, alargando la fecha límite hasta el 17 de septiembre.

Esto, dio paso a los negociadores ochenta y nueve días adicionales para plasmar un contrato que cumpla los requisitos de seguridad nacional fijados por el Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS).

Las candidaturas para hacerse con la plataforma se cocinan desde hace meses: el ex secretario del Tesoro Steven Mnuchin confirmó que reúne capital para pujar; el empresario Frank McCourt y el inversor televisivo Kevin O’Leary formalizaron en enero la “People’s Bid”, con la promesa de transformar TikTok en una red de datos descentralizada; también han sonado Microsoft, Oracle e incluso el youtuber MrBeast, mientras Elon Musk descartó cualquier interés, panorama que justifica la insistencia presidencial en que “hay más de una oferta sobre la mesa”.

ByteDance, por su parte, mantiene que no piensa vender el algoritmo que da personalidad al “feed” de TikTok y que cualquier operación deberá excluir esa tecnología, postura que ya bloqueó en la primavera un preacuerdo preliminar y que obliga a negociadores estadounidenses a diseñar una estructura donde el código permanezca bajo licencia o se reescriba con supervisión local, un escollo que China ha reforzado incorporando dicho software a su lista de exportaciones sensibles.

Preguntada por la prensa en Pekín, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Mao Ning, se limitó a repetir que China ha expresado “en múltiples ocasiones” su postura de principios y que “no dispone de información adicional” sobre la venta.

Una fórmula diplomática que deja la puerta abierta a que las autoridades de comercio y ciberseguridad evalúen el acuerdo cuando exista una solicitud formal de licencia, trámite que puede prolongarse semanas o incluso meses.

En el frente político interno, Trump ha defendido que la aplicación resultó decisiva para conectar con el electorado joven en 2024 y que prohibirla sin un sustituto nacional sería “un golpe innecesario” a la libertad de expresión, mientras senadores republicanos como Tom Cotton y Pete Ricketts alegan que el presidente “no tiene base legal” para seguir aplazando la entrada en vigor de la ley, un pulso que podría acabar en los tribunales si el Departamento de Justicia decide respaldar al Capitolio.

A falta de saber quién encabeza el consorcio que entusiasma a Trump, el paso siguiente será la revisión del CFIUS, organismo que examinará si la estructura societaria garantiza que ni ByteDance ni ingenieros chinos puedan acceder a los datos de los 170 millones de usuarios estadounidenses.

En paralelo, el Ministerio de Comercio de China deberá expedir la licencia de exportación de software relacionada con algoritmos de recomendación, dos filtros que rara vez se completan en apenas quince días, de modo que el cronómetro político está en marcha.

Si los plazos se cumplen y Xi avala la operación, Trump podría presentarla como prueba de que su estrategia combina firmeza en seguridad nacional y pragmatismo económico, aunque cualquier retraso reactivaría la amenaza de un bloqueo que, según analistas, dañaría la credibilidad regulatoria de Estados Unidos.

Esto abriría un nuevo frente en la guerra tecnológica con China, mientras millones de creadores de contenido siguen pendientes de si podrán monetizar videos a partir del 17 de septiembre.

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