Trump prevé diálogo con Irán la próxima semana

Redacción : Oscar Cruz

(ENNews)—En el cierre de la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) celebrada en La Haya, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración sostendrá “conversaciones” con la República Islámica de Irán en el transcurso de la próxima semana.

El mandatario, no obstante, matizó que no considera “imprescindible” rubricar ningún documento formal siempre que Teherán renuncie de forma verificable a poseer armamento atómico. “A mí me da igual si hay acuerdo o no; lo único que queremos es que Irán no tenga armas nucleares”, dijo ante la prensa, apoyado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth.

Trump justificó su posición en la supuesta “destrucción” de gran parte de la infraestructura nuclear iraní tras la ola de bombardeos lanzada este mes contra los complejos de Fordo, Isfahán y Natanz (instalaciones clave para el enriquecimiento de uranio). A su juicio, los ataques han “retrocedido décadas” el programa atómico de la república islámica y, por tanto, dejan poco margen para negociaciones de calado.

“Ha sido un éxito tremendo; hemos allanado el camino para la paz”, destacó, comparando la operación con la doctrina de choque que, según dijo, puso fin a la Segunda Guerra Mundial.

No todos comparten ese diagnóstico, un informe interno del Pentágono, filtrado a varios medios estadounidenses, calcula que los daños infligidos podrían demorar la capacidad de Irán para producir material fisible “solo unos meses” y alerta de que los túneles profundos de Fordo podrían ser rehabilitados antes de 2026 si la República Islámica recurre a ayuda externa.

Analistas independientes, como la Federación de Científicos Estadounidenses, recuerdan además que Teherán conserva reservas de uranio enriquecido y know-how que no pueden “bombardearse” con facilidad, de modo que la amenaza de proliferación subsiste pese al optimismo de la Casa Blanca.

En paralelo, el Parlamento iraní aprobó este miércoles (por 203 votos a favor y 47 en contra) un proyecto de ley que suspende la cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) hasta que “cese la agresión estadounidense”. El texto todavía debe ser refrendado por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, dominado por la Guardia Revolucionaria, pero apunta a un endurecimiento de la posición de Teherán justo cuando Washington habla de “abrir canales” diplomáticos.

Funcionarios europeos consultados al margen de la cumbre expresaron su inquietud: “Si Irán rompe del todo con la OIEA, será mucho más difícil verificar cualquier entendimiento futuro”, advirtió un diplomático francés.
elpais.com

La tensión nuclear se entrelaza con la crisis regional abierta tras el breve pero intenso intercambio militar entre Irán e Israel a principios de junio. Según Trump, el alto el fuego logrado el martes, con mediación de Qatar y Omán, marcará “el fin del conflicto inmediato”, porque “ambas partes están exhaustas”. Israel celebró la “victoria histórica” que, en palabras del primer ministro Benjamín Netanyahu, “perdurará generaciones” al “desbaratar” la ambición nuclear iraní. Teherán, por su parte, guardó silencio oficial, pero medios estatales iraníes difundieron imágenes de cuadrillas retirando escombros en Natanz y prometieron “reconstruir y modernizar” las instalaciones lo antes posible.

En el plano aliado, la OTAN se mostró dividida; Alemania y Turquía instaron a “aprovechar la oportunidad” para negociar un nuevo marco de no proliferación que incluya garantías de seguridad mutuas y un calendario de levantamiento parcial de sanciones. Polonia, Rumanía y los países bálticos, sin embargo, respaldaron la línea dura de Washington y aplaudieron la “determinación” de Trump. España, que acaparó titulares por el cruce de declaraciones sobre gasto militar, evitó pronunciarse sobre Irán y centró su discurso en la “urgencia” de reforzar la disuasión en el flanco sur de la Alianza.

Al ser cuestionado por las discrepancias con sus socios, el presidente estadounidense restó importancia al desacuerdo y alegó que su país ha asumido “el grueso” del riesgo operativo en Medio Oriente. “Les estamos haciendo un gran favor a todos”, concluyó.

Entre bastidores, sin embargo, diplomáticos británicos temen que la inminente ronda de contactos “se limite a una foto” si Washington llega con la postura de “nada que negociar”, mientras Moscú y Pekín aprovechan para acercarse a Teherán con promesas de inversión en infraestructuras. Analistas del International Crisis Group coinciden en que, sin un mecanismo verificable y un esquema de incentivos económicos, la desescalada será “tan efímera” como las anteriores, según destacan medios internacionales.

Las conversaciones, según fuentes del Departamento de Estado, podrían celebrarse en Omán o en Viena bajo el modelo de diplomacia indirecta que en 2015 desembocó en el fallido Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC). A la espera de confirmación oficial, Irán ha reiterado que su “línea roja” es el levantamiento de las sanciones petroleras, mientras que la Casa Blanca insiste en mantenerlas “hasta que haya garantías de que Teherán no reanudará, ni directa ni encubiertamente, el enriquecimiento de uranio por encima del 3,67 %”.

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