Entrar a EEUU será más caro con aumento de tarifas de visas

Redacción: Oscar Cruz

(ENNews)–El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, aprobó una nueva ley que contempla un aumento significativo en los costos de las visas para extranjeros.

Se trata de la implementación de una “tasa de integridad” de $250 que se sumará al valor actual de la mayoría de las visas de no inmigrante, entre ellas las de turismo, estudio, trabajo temporal e intercambio.

La medida, parte del amplio paquete legislativo denominado One Big Beautiful Bill Act, fue firmada por Trump el 4 de julio de 2025 y contiene disposiciones sobre inmigración, comercio, seguridad nacional y salud.

Aunque aún no está completamente definido cómo se aplicará la nueva tasa ni desde qué fecha exacta comenzará a regir, se estima que entrará en vigor con el inicio del próximo año fiscal en Estados Unidos, es decir, a partir del 1 de octubre de 2025.

Esta nueva tarifa fue propuesta por legisladores republicanos del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, con el objetivo, según explicaron, de “fomentar la conducta legal entre los extranjeros que visitan Estados Unidos”. El gobierno argumenta que el dinero recaudado servirá para cubrir costos relacionados con el monitoreo migratorio y el cumplimiento de las condiciones de estadía.

La normativa indica que el valor de esta tasa se ajustará cada año en función de la inflación, aplicando un cálculo basado en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para todos los consumidores urbanos, con cifras redondeadas al dólar más bajo.

Actualmente, los extranjeros que desean ingresar a Estados Unidos con una visa de turismo o negocios (B1/B2) deben pagar $185. Con la implementación del nuevo recargo, el costo total ascendería a $435, sin contar otros cargos administrativos. De igual manera, las visas para estudiantes (F-1), que también cuestan $185, pasarán a tener un valor similar.

Las de trabajo temporal (como la H-1B), que tienen un costo actual de $205, aumentarán a $455.

La medida llega en un contexto particular, falta menos de un año para que comience la Copa Mundial de la FIFA 2026, evento en el que Estados Unidos será sede principal, junto con México y Canadá. Se espera que millones de turistas arriben al país con motivo del torneo.

Según expertos, este recargo podría representar una fuente importante de ingresos para el gobierno estadounidense en vísperas del evento deportivo más visto del planeta.

Sin embargo, la norma también ha generado críticas, especialmente desde el sector turístico. Algunos funcionarios de esta industria temen que el alza en los costos desaliente la llegada de visitantes internacionales y afecte negativamente la economía local, especialmente en ciudades que dependen del turismo.

El texto de la ley contempla la posibilidad de reembolsar esta tarifa de $250 en algunos casos, siempre que el extranjero cumpla estrictamente con las condiciones de su visa, no trabajar sin autorización, no quedarse más del tiempo permitido, y salir del país o solicitar formalmente una extensión válida.

Sin embargo, el mecanismo para solicitar este reembolso no ha sido detallado en la legislación, lo que genera incertidumbre sobre su viabilidad práctica.

A pesar de las objeciones, la administración Trump ha defendido la medida como parte de una política más amplia de fortalecimiento de la seguridad fronteriza y de incentivo al cumplimiento migratorio.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) ya ha advertido sobre la actualización de tarifas para solicitudes de beneficios migratorios, indicando que en los próximos meses se harán efectivos estos nuevos cobros.

Mientras tanto, organizaciones de derechos migratorios y representantes del turismo internacional siguen evaluando el posible impacto económico y social que la medida podría generar a nivel global.

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