Minec afina negociación con EEUU para evitar alza arancelaria

Redacción : Oscar Cruz

(ENNews)–El Ministerio de Economía (Minec) informó que las gestiones para que Estados Unidos no aplique el aumento del 10 % a los aranceles sobre mercancía salvadoreña están en su fase final.

La ministra del ramo, María Luisa Hayem, aseguró este miércoles, que el diálogo con la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. (encargada de negociar tratados de libre comercio) avanza de forma constructiva.

Durante la entrevista Frente a Frente, Hayem señaló que se mantienen abiertas todas las vías diplomáticas para lograr un acuerdo antes del 1 de agosto, fecha en que vence la prórroga dada por la Casa Blanca.

Ministra de Economía, María Luisa Hayem.

La funcionaria dijo que las conversaciones giran en torno a temas como competitividad regional, generación de empleo y estabilidad en las cadenas de suministro. El pasado 2 de abril, el presidente Donald Trump incluyó a El Salvador en una lista de 90 países a los que impuso un aumento del 10 % en aranceles de importación.

La medida, que la Casa Blanca calificó como el “día de la liberación”, provocó una fuerte caída en los mercados bursátiles, especialmente por el efecto combinado con los aranceles impuestos a China.

Sobre ese caso, ambos países (China y EE. UU.) pactaron una tregua comercial y establecieron un marco de acuerdos que redujo tensiones. En el caso de El Salvador, Estados Unidos otorgó una prórroga inicial de 90 días, la cual fue extendida hasta el 1 de agosto, cuando el aumento entraría en vigor.

Hayem reiteró que El Salvador solicitó formalmente quedar fuera del incremento, aunque aún no hay una respuesta definitiva del Gobierno estadounidense. A pesar de ello, dijo que las negociaciones marchan “bastante bien” y que se exploran alternativas parciales si no se logra una exención total.

Durante los primeros cinco meses del año, las exportaciones salvadoreñas sumaron $2,844.2 millones, de los cuales el 30.6 % fue hacia Estados Unidos.

Este volumen convierte a EE. UU. en el principal destino comercial del país, por lo que el resultado de esta negociación es clave para sectores estratégicos.

Hayem añadió que la relación bilateral pasa por uno de sus mejores momentos, lo cual se refleja en el interés creciente de inversionistas.

“En las conversaciones con empresas estadounidenses y de otras regiones, siempre preguntan cómo está la relación de El Salvador con Estados Unidos”, afirmó.

La ministra destacó que este vínculo se ha fortalecido con medidas que generan confianza, como el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

También mencionó el impacto positivo de la seguridad interna (Plan Control Territorial y régimen de excepción) como factor clave para atraer inversión.

Según Hayem, los números respaldan el clima económico: las exportaciones crecieron 5 % entre enero y mayo en comparación con 2024. En ese mismo período, las importaciones subieron 11 % y las remesas familiares aumentaron 16 %, lo que dinamizó sectores como turismo y bienes raíces.

“La diáspora ha influido más allá del envío de divisas, también ha impulsado el turismo, el sector inmobiliario y el aeronáutico”, señaló la funcionaria.

El Ministerio adelantó que en los próximos días se emitirá un informe con escenarios ante la eventualidad de que el aumento arancelario se concrete.

El documento incluirá análisis de sensibilidad, flujo de caja y estrategias para aprovechar beneficios del CAFTA-DR (tratado con EE. UU. y Centroamérica).

Mientras tanto, cámaras empresariales afinan planes de contingencia para absorber o trasladar costos si el arancel del 10 % entra en vigor. Entre las opciones están ajustar márgenes, diversificar mercados hacia América Latina y Europa o mejorar certificaciones de origen.

Washington, por su parte, valora el compromiso salvadoreño de modernizar su matriz exportadora con bienes de mayor contenido tecnológico. También observa con interés los esfuerzos por alinear sus cadenas de valor con normas ambientales y estándares de seguridad comercial.

De no concretarse un acuerdo, el Gobierno salvadoreño dijo estar preparado con incentivos fiscales y líneas de crédito para mitigar impactos.

“El objetivo es proteger el empleo, mantener la competitividad y seguir siendo un destino confiable para el capital extranjero”, concluyó Hayem.

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