Alcaldesa de Washington califica de “inquietante” despliegue de Guardia Nacional

Redacción : Oscar Cruz

(ENNews)–La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, calificó este lunes como “inquietante” y “sin precedentes” la decisión del presidente Donald Trump de desplegar a la Guardia Nacional en Washington D.C. y federalizar a la Policía de la capital.

Esta medida, según el mandatario, busca “restablecer la ley, el orden y la seguridad públicas” en la ciudad, aunque Bowser afirmó que no le sorprendió del todo debido a la retórica previa del gobierno federal.

Durante una rueda de prensa, Bowser enfatizó la necesidad de otorgar al Distrito de Columbia la “plena condición de estado”, subrayando que el acceso a la democracia en la capital es “frágil” y requiere un reconocimiento formal. Esta solicitud responde a un histórico reclamo del distrito para obtener mayor autonomía y representación política, un tema que se ha intensificado en el contexto de las recientes tensiones sociales.

La alcaldesa aseguró que, pese al despliegue federal, el gobierno local mantendrá su compromiso con los residentes de Washington.

“Seguiremos gestionando nuestro Gobierno de una manera que les haga sentir orgullosos. Equilibraremos nuestros presupuestos, desplegaremos nuestros servicios y nuestros hijos comenzarán las clases el 25 de agosto”, afirmó Bowser, proyectando una imagen de normalidad y resiliencia ante la situación.

Por otra parte, el Ayuntamiento colaborará con el gobierno federal “para que haga lo que debe hacer por nuestra ciudad”. Entre las prioridades mencionadas están garantizar la presencia de jueces necesarios para el funcionamiento del sistema judicial, asegurar el apoyo a los parques federales no solo en materia de seguridad, sino también para mantener actividades limpias y seguras, así como respaldar la economía local con “medidas federales racionales”.

La declaración de Trump de una “emergencia criminal” en Washington D.C. se fundamenta en su acusación de que la ciudad se ha convertido en “un santuario para los criminales”. El presidente describió la capital como un lugar lleno de “bandas violentas y criminales sanguinarios, turbas errantes de jóvenes desenfrenados, drogadictos y personas sin hogar”, justificando así el uso de recursos federales y militares para controlar el orden público.

Este despliegue se da en un contexto nacional donde, en la costa oeste, aún permanecen en Los Ángeles aproximadamente 300 de los 5,000 soldados de la Guardia Nacional que fueron desplegados por la Administración Trump en junio. La intención en ese entonces era contener las protestas en contra de las políticas migratorias y otros movimientos sociales que han marcado el país durante los últimos meses.

El uso de la Guardia Nacional y la federalización policial en Washington D.C. abren un debate sobre la autonomía local y el equilibrio entre seguridad y derechos civiles, especialmente en una ciudad que alberga la sede del gobierno federal.

La tensión entre autoridades locales y federales sigue siendo un punto crítico en la gestión de la capital, que enfrenta desafíos tanto en materia de seguridad como en su estatus político.

Mientras tanto, la alcaldesa Bowser continúa su llamado a un reconocimiento formal del estatus de Washington D.C. como estado, en medio de un escenario de incertidumbre y presencia militar inusual. La respuesta del gobierno local refleja una mezcla de colaboración con la autoridad federal y la defensa firme de la autonomía y los derechos de los habitantes de la ciudad.

Este episodio se suma a las múltiples tensiones que Estados Unidos atraviesa en materia de orden público y derechos civiles, en un año marcado por protestas, crisis sanitarias y debates sobre el rol del gobierno federal en asuntos locales.

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