Trump retrasa aranceles a productos Chinos

Redacción: Abigail Rivera

(ENNews)—En un giro inesperado en la política comercial estadounidense, el presidente Donald Trump firmó este lunes una orden ejecutiva que retrasa la imposición de aranceles a los productos chinos por un período adicional de 90 días. Esta decisión, que se produce horas antes de que los aranceles estuvieran programados para entrar en vigor a la medianoche del martes, ha sido recibida con alivio tanto en Washington como en Pekín.

De acuerdo con medios internacionales, la Casa Blanca publicó la orden ejecutiva, en la que Trump explica que ha decidido “suspender durante un período de 90 días la aplicación de los derechos ad valorem (aranceles) adicionales impuestos a la República Popular China”. En su declaración, el presidente subrayó que Estados Unidos continúa manteniendo conversaciones con China para abordar la falta de reciprocidad comercial y las preocupaciones que esto genera en términos de seguridad nacional y económica.

Este aplazamiento es el resultado de la última ronda de negociaciones entre los negociadores comerciales de ambos países, que se llevó a cabo en Estocolmo, Suecia, a finales del mes pasado. La decisión de Trump de extender el plazo es vista como un intento de facilitar un ambiente más propicio para el diálogo, en un momento en que las tensiones comerciales entre las dos naciones han alcanzado niveles alarmantes.

Si no se hubiera ampliado el plazo, los aranceles estadounidenses a China habrían vuelto a subir a niveles de abril, cuando la guerra arancelaria entre las dos mayores potencias comerciales del mundo estaba en su punto álgido. En ese momento, Trump había incrementado los aranceles generales sobre las importaciones chinas a un asombroso 145%, lo que llevó a China a responder con aranceles del 125% sobre productos estadounidenses.

Sin embargo, tras las negociaciones en Ginebra, Suiza, en mayo, ambas partes acordaron suspender la mayoría de esos aranceles, lo que resultó en una reducción significativa: Estados Unidos bajó sus aranceles a un 30% y China a un 10%. La prórroga firmada por Trump este lunes es un claro ejemplo de cómo la política comercial estadounidense ha sido impredecible, con cambios repentinos que han dejado a muchas empresas en un estado de incertidumbre.

Trump ha sido conocido por imponer aranceles a países o sectores específicos, solo para luego reducirlos o suspenderlos en un corto período de tiempo. Los “aranceles recíprocos” que se anunciaron a principios de abril, por ejemplo, fueron rápidamente suspendidos y luego retrasados varias veces antes de entrar en vigor en una forma modificada.

En un contexto más amplio, Trump también ha expresado su deseo de que China “cuadruplicara rápidamente” sus pedidos de soya estadounidense, lo que, según él, ayudaría a reducir el déficit comercial de Estados Unidos con China. Esta declaración provocó un aumento en los precios de la soya en Chicago, aunque no está claro si China ha aceptado aumentar sus compras en respuesta.

Ryan Majerus, exfuncionario comercial estadounidense, comentó sobre la situación, afirmando que la posposición de los aranceles “reducirá la ansiedad de ambas partes mientras continúan las conversaciones”. Majerus también destacó que los compromisos de inversión serán un factor crucial en cualquier acuerdo potencial, y que la prórroga brinda más tiempo para abordar las preocupaciones comerciales que han persistido durante años.

A medida que se acercan las negociaciones de otoño, el mundo observa con atención cómo se desarrollará esta compleja relación comercial entre Estados Unidos y China, y si finalmente se alcanzará un acuerdo que beneficie a ambas naciones.

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