HUELLA POÉTICA. AUTORES

Zéno Bianu nació en París (1950). Es autor que abarca todos los géneros. Así, junto a más de treinta libros de versos, ha escrito teatro y ha llevado a cabo numerosas antologías poéticas.

Fascinado por la cultura oriental, ha publicado una antología de poesía clásica china, La Montagne vide, con Patrick Carré, en ediciones Albin Michel, y dos antologías de haikus con Corinne Atlan (ediciones Gallimard).

En 1971 firmó con otros quince poetas el Manifeste électrique aux paupières de jupes, traducido como Manifiesto eléctrico con párpados de faldas, publicado por la editorial Le Soleil Noir, que causó cierto revuelo en el panorama literario francés. Es autor de una obra variada que consta de poesía, teatro o música de jazz. 

Mostrar vuestro apoyo en nuestras cuentas de Instagram @ennews.sv @mireyaguzmanburgos y Facebook.

Podréis leer, también desde esta misma web, un poema inédito de mi autoría.

✔Por Mireya
@mireyaguzmanburgos

Poema1
A contrasombra
A Bernard Noel

a contrasombra
tú escuchas
la voz sin voz
la voz viva
de una corteza viviente
entre los taludes del ser
hacia la falla del amor
a contrasombra
para tallar
el virus de la vida
franquear
la linde de los comas
aferrarse
a la nuca del mundo
a contrasombra
acuérdate
de pintar todo el cielo
acuérdate
de recitar las estrellas
acuérdate
de dejar brillar la lluvia
a contrasombra
la palabra sopla
el soplo habla
yo quiero
unir el cielo a tus párpados
yo quiero
explorar el alfabeto de tu vida
a contrasombra
mi día se posa sobre tu noche
tu noche se posa sobre mi día
yo escribo
en el fin del mundo
con un cuerpo esparcido
que el soplo reúne
a contrasombra
acuérdate
de devorar mi somnolencia
acuérdate
de plantar mis ojos en la tierra
acuérdate
de enseñarme a morir
a contrasombra
una sola palabra
una sola palabra
en la punta de tu lengua
la palabra del fin de todo
una fuga
para habitar lo inagotable
a contrasombra
intensamente
devastado de silencio
para no ser jamás colmado
hasta la piel
hasta el polvo
repetir cada nombre del mundo.

Poema2
Invocación

“Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz”.
Dylan Thomas

el cielo se apaga
los ojos se iluminan
no nos perdones nada
cuando la muerte
no acaba
de expulsar la vida
cuando el cuchillo
de la noche fría
rebana el arcoíris
no perdones nada
a los hombres consumidos
de crepúsculo
ven
a descarnar la herida culminante
la ardiente inquietud
de soledad
la imantación
entre la herida y la cura
entre la ceniza errante
y la lengua de los ángeles
por la gracia de un corazón
al fin despedazado
séanos posible agrandar
el abismo que duerme en ti
no nos perdones nada

[Sección “Huella Poética ” bajo la dirección de Mireya Guzmán Burgos escritora de nacionalidad española. @mireyaguzmanburgos]

Publicar comentario