Mujer japonesa arrestada por ocultar cadáver de su hija en un congelador por 20 años
Redacción: Oscar Cruz
(ENNews)–La policía japonesa ha detenido a Keiko Mori, una mujer de 75 años, en la prefectura de Ibaraki, al noreste de Tokio, bajo la sospecha de haber ocultado el cadáver de su hija adulta, Makiko (nacida en 1975), dentro de un congelador doméstico durante aproximadamente dos décadas.
El macabro hallazgo se produjo el martes, 23 de septiembre de 2025, después de que la propia Mori se presentara ante las autoridades en compañía de un familiar para confesar la situación.
Según reportes de un portavoz policial, el cuerpo de Makiko fue localizado por los investigadores dentro de un refrigerador en la residencia de Mori. El cadáver, que se encontraba en un estado avanzado de descomposición a pesar de las condiciones de almacenamiento, estaba vestido con una camiseta y ropa interior, y fue encontrado arrodillado boca abajo dentro del electrodoméstico.
El inusual caso salió a la luz pública cuando Keiko Mori, por motivos que aún no han sido detallados por completo, decidió confesar a la policía que había estado conservando el cuerpo de su hija por un periodo extraordinariamente largo.
La decisión de presentarse ante las autoridades coincidió con la reciente muerte de su esposo, a principios de este mismo mes. El portavoz policial, quien se mantuvo en el anonimato, indicó que la mujer vivía sola desde el fallecimiento de su pareja.
Si bien la mujer se identificó como la madre de la fallecida, las autoridades han iniciado una investigación exhaustiva para confirmar tanto la identidad de la víctima como la causa de su muerte. El cuerpo de Makiko ha sido trasladado para la realización de una autopsia forense, un paso crucial que determinará si se trató de una muerte natural, accidental, o si hay indicios de un crimen que justifique cargos adicionales contra Keiko Mori.
Lo que intriga a los investigadores y a la opinión pública es el modus operandi y la motivación detrás de la prolongada ocultación. Veinte años es un lapso de tiempo considerable para mantener un secreto de esta magnitud.
La policía no ha revelado aún los motivos que Mori alegó para no informar del deceso de su hija en su momento y optar por guardar el cuerpo en el congelador.
La vida de Keiko Mori también está bajo escrutinio. Se sabe que la mujer tiene otros hijos, sin embargo, el número exacto y la información que estos pudieron haber proporcionado a los investigadores sobre la vida de Makiko o las circunstancias de su desaparición y posterior hallazgo, no han sido hechos públicos.
La dinámica familiar, las relaciones de Mori con su hija Makiko, y las razones por las cuales nadie alertó sobre la ausencia de la joven durante tanto tiempo, son piezas clave que los investigadores intentan encajar.
El hallazgo del cuerpo en las condiciones descritas —arrodillado y vestido— añade un componente de misterio y perturbación al caso, sugiriendo un esfuerzo deliberado y, posiblemente, ritualístico para acomodar el cuerpo en el espacio reducido del congelador.
El portavoz policial ha sido cauteloso en proporcionar más detalles, enfatizando que la investigación se encuentra en una etapa inicial. Las autoridades continúan entrevistando a los familiares y vecinos de Keiko Mori en un intento por reconstruir los eventos que llevaron a la muerte de Makiko en algún momento alrededor de 2005 y la posterior decisión de su madre de congelar el cadáver.
Este caso ha capturado la atención, dada la naturaleza inusual del crimen y la avanzada edad de la detenida. La comunidad de Ibaraki espera respuestas sobre cómo un secreto de esta magnitud pudo permanecer oculto durante dos décadas en una residencia aparentemente normal.
La policía japonesa ha prometido mantener la discreción necesaria mientras se desarrollan las pruebas forenses y se aclaran las circunstancias exactas de este trágico suceso. La detención se mantiene bajo cargos iniciales relacionados con la ocultación del cadáver, a la espera de los resultados de la autopsia.












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