Trump anuncia tercer ataque a embarcación venezolana en el Caribe
Redacción : Oscar Cruz
(ENNews)–El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este martes que las fuerzas estadounidenses han atacado en el mar Caribe a tres embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico procedentes de Venezuela, una cifra superior a las dos que hasta ahora había reconocido el Pentágono, y defendió las operaciones como parte de la ofensiva contra el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Trump dijo a la prensa en la Casa Blanca, antes de viajar al Reino Unido, que “derribamos barcos. En realidad fueron tres barcos, no dos, pero ustedes vieron dos”, con lo que atribuyó a la prensa la percepción pública de los incidentes, y añadió que las acciones se enmarcan en el esfuerzo por frenar el envío de estupefacientes y de miembros de redes criminales hacia territorio estadounidense.
El mandatario insistió en su llamado a que cesen los envíos de drogas y mencionó, además, a la organización conocida como Tren de Aragua, cuya presencia atribuyó a intentos de infiltración en Estados Unidos.
La aclaración de Trump se produce días después de que el Gobierno estadounidense informara sobre un ataque en el que, según las autoridades, una lancha fue destruida y al menos tres personas murieron; el propio presidente amplió aquel reporte al afirmar desde el Despacho Oval que la embarcación transportaba cocaína y fentanilo, y describió a sus ocupantes con términos que generaron controversia.
El Pentágono, por su parte, había confirmado públicamente dos ataques en las últimas semanas, sin especificar inicialmente el tercero al que aludió el presidente.
Estas operaciones se desarrollan en un contexto de creciente tensión entre Washington y Caracas por la presencia militar estadounidense en el Caribe, justificada por la Administración de Trump como parte de la lucha contra el narcotráfico.
La Casa Blanca ha acusado al Gobierno venezolano de estar vinculado al llamado Cartel de los Soles, señalamiento que Caracas rechaza de forma sistemática; en paralelo, la Administración estadounidense ofrece una recompensa de $50,000,000 por información que conduzca a la captura del mandatario venezolano, una medida que ha agudizado las fricciones diplomáticas.
Desde Caracas, el presidente Nicolás Maduro calificó las acciones estadounidenses como una “agresión” y afirmó que las comunicaciones con Estados Unidos están “deshechas”, además de advertir que Venezuela se encuentra “más preparada” ante la posibilidad de una confrontación armada.
Las declaraciones de ambos mandatarios han elevado la tensión política y generado un debate en Washington sobre la legalidad y el alcance de las operaciones en alta mar, así como sobre la verificación de las afirmaciones sobre cargas y afiliaciones criminales a bordo de las embarcaciones atacadas.
A nivel interno en Estados Unidos, algunos legisladores han cuestionado la base legal de los ataques y si las embarcaciones alcanzadas constituían objetivos militares legítimos, mientras que otros han respaldado las acciones como parte de una política dura contra el narcotráfico transnacional.
Expertos en seguridad marítima y derecho internacional han señalado la necesidad de que las autoridades proporcionen detalles operativos y pruebas que sustenten las afirmaciones sobre carga ilícita y afiliaciones criminales, a fin de clarificar responsabilidades y evitar escaladas innecesarias.
La Casa Blanca no ofreció en el momento de las declaraciones de Trump un desglose público de inteligencia que sustente la existencia del tercer ataque, ni precisó la ubicación exacta de cada operación, datos que analistas y legisladores esperan sean proporcionados por el Pentágono en informes posteriores.
Mientras tanto, la tensión diplomática entre Washington y Caracas continúa como un elemento central del conflicto regional, con implicaciones para la seguridad marítima en el Caribe y para la política interna de ambos países.








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