Violencia en Nepal: Muere quemada esposa del ex primer ministro durante protestas
Redacción: Oscar Cruz
(ENNews)–Rajyalaxmi Chitrakar, esposa del ex primer ministro Jhalanath Khanal, falleció este martes tras sufrir graves quemaduras cuando manifestantes incendiaron su vivienda en la capital, Katmandú. Chitrakar fue trasladada en estado crítico al Hospital de Quemados de Kirtipur, donde murió durante el tratamiento, según confirmaron fuentes hospitalarias a medios internacionales.
La muerte de Chitrakar se produce en medio de una ola de protestas masivas en Nepal, donde manifestantes enardecidos lanzaron al río al ministro de Finanzas y atacaron residencias y edificios oficiales.
Desde el inicio de las manifestaciones, se reportan al menos 25 fallecidos y más de 300 heridos, incluyendo tres manifestantes que murieron en el Hospital Civil y dos más durante un tiroteo en Kalimati, según informaron las autoridades y la policía.
La violencia se intensificó pese a la renuncia este martes del primer ministro K.P. Sharma Oli y varios de sus ministros. La población, liderada por el movimiento autodenominado “Generación Z”, ha manifestado su descontento con la clase política, la corrupción y restricciones recientes a la libertad de expresión.
Entre estas medidas se encuentra la prohibición del acceso a plataformas de redes sociales y mensajería, como Facebook, X, Instagram, YouTube y WhatsApp, por supuestos incumplimientos de la legislación nacional.
Durante las manifestaciones, se registraron ataques sistemáticos a líderes políticos y sus familias. La residencia privada del ex primer ministro recientemente dimitido, K.P. Sharma Oli, fue incendiada, mientras que el ex primer ministro Sher Bahadur Deuba y su esposa, Arzu Rana Deuba, ministra de Exteriores, sufrieron agresiones en sus viviendas. Varios episodios fueron captados en imágenes que circulan ampliamente en redes sociales, mostrando la magnitud de los disturbios.
Además, los manifestantes prendieron fuego a edificios oficiales clave, incluidos el Parlamento, la Oficina de la Presidencia y la sede del Tribunal Supremo. También atacaron medios de comunicación, como el complejo de Kantipur, el grupo de prensa más importante del país. Las acciones de violencia han provocado una respuesta del Ejército y la policía, que han utilizado cañones de agua, gases lacrimógenos y munición letal en algunas zonas para dispersar a las multitudes.
El Ejército de Nepal emitió un comunicado solicitando a la población mantener la calma y la moderación, apelando a evitar más pérdidas humanas y materiales. De manera similar, el alcalde de Katmandú, Balendra Shah, pidió a los manifestantes contenerse y buscar soluciones pacíficas ante el creciente nivel de violencia en la capital.
La comunidad internacional también ha reaccionado ante los hechos, la Unión Europea hizo un llamado a la contención, lamentando la muerte de cerca de 20 personas en las protestas y exigiendo que los incidentes sean investigados de manera independiente.
El Servicio Europeo de Acción Exterior instó a las autoridades nepalíes a adoptar medidas para proteger vidas y promovió un diálogo político entre todas las partes para resolver las diferencias, al tiempo que expresó condolencias a los familiares de los fallecidos.
El primer ministro Oli responsabilizó a supuestos “infiltrados” de los disturbios y aseguró que el gobierno escuchaba las demandas de la Generación Z. Anunció la creación de una comisión de investigación sobre los incidentes, cuyos resultados deberán ser entregados en un plazo de dos semanas para evitar que tragedias similares vuelvan a ocurrir.
Las protestas continúan activas en varias zonas urbanas, y las autoridades han restringido aglomeraciones y reducido el movimiento en áreas estratégicas para prevenir nuevos enfrentamientos. La situación en Nepal sigue siendo inestable, y el futuro dependerá de la capacidad de los líderes políticos para atender las demandas de la población y restaurar la seguridad en el país.








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