Afganistán y Pakistán extienden alto el fuego para reducir tensiones fronterizas
Redacción: Abigail Rivera
(ENNews)—Afganistán y Pakistán acordaron este viernes ampliar el alto el fuego de 48 horas, establecido el miércoles tras días de intensos enfrentamientos en la frontera, con miras a reanudar las conversaciones en la capital catarí. De acuerdo con medios internacionales, las negociaciones, que se esperan inicien este sábado, buscan una solución política a las disputas territoriales y de seguridad, según informaron medios locales como TOLOnews y Ariana News.
Fuentes en Catar, citadas por el canal afgano TOLOnews, indicaron que la extensión de la tregua fue solicitada por Islamabad y se mantendrá hasta la conclusión de las pláticas. Esta medida se produce en medio de crecientes preocupaciones internacionales por la escalada de violencia en la región. “La delegación afgana aún no ha partido hacia Doha, pero estará preparada para hacerlo”, declaró Zabihullah Mujahid, portavoz de los talibanes, en una entrevista con Ariana News. Mujahid enfatizó la postura de Kabul: “No somos partidarios del conflicto con nadie, incluido Pakistán, y la situación actual nos ha sido impuesta”.
El portavoz talibán defendió las acciones de Afganistán como “defensivas y justificadas”, alegando violaciones del espacio aéreo por parte de Pakistán. “Afganistán nunca fue el agresor”, aseguró Mujahid, quien añadió que el Ministerio de Defensa ha ordenado mantener el alto el fuego sin un límite temporal, siempre y cuando Islamabad no reanude los ataques. “Nunca hemos buscado la guerra, ni en el pasado ni en el futuro, pero defenderemos nuestro territorio con dignidad si es atacado”, advirtió.
Por su parte, Shafqat Khan, portavoz del Ministerio de Exteriores de Pakistán, reiteró en una rueda de prensa que las operaciones de su país fueron “de carácter defensivo y dirigidas únicamente contra objetivos militares”. Khan respondió a los recientes incidentes, que Islamabad califica como “ataques no provocados” en varios puntos fronterizos. Ambos gobiernos afirmaron que continúan monitoreando la situación y mantienen abiertos los canales de comunicación. “Estamos evaluando la situación y adoptaremos todas las medidas necesarias para proteger nuestro territorio y la vida de nuestra población”, señaló el Ministerio paquistaní.
La disputa subyacente radica en las acusaciones de larga data de Pakistán, que sostiene que Afganistán ofrece refugio al Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), un grupo insurgente que busca derrocar al gobierno paquistaní y ha intensificado sus ataques desde 2021, tras la toma de poder de los talibanes en Kabul. El portavoz afgano insistió en que “una vez implementado el alto el fuego, deben producirse negociaciones”, y que su país está “preparado para resolver el asunto mediante el diálogo”.
La Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA) actualizó este viernes su balance de víctimas civiles, elevando a 37 los fallecidos y a 425 los heridos en los recientes choques fronterizos. Este reporte subraya el impacto humanitario de la escalada, urgiendo a ambas partes a priorizar la paz.
Las conversaciones en Doha se desarrollarán bajo la mediación de Catar, que ya jugó un rol clave en las negociaciones entre los talibanes y Estados Unidos en 2020. Ambos países expresaron su compromiso con una resolución pacífica, aunque persisten las tensiones. Si las pláticas avanzan, podrían marcar un paso hacia la estabilización regional, evitando una mayor escalada en una frontera históricamente volátil.













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