HUELLA POÉTICA. AUTORES

Julio Flórez Roa ; Chiquinquirá, 1867 – Usiacurí, 1923) Poeta colombiano, el más popular de los de su tiempo, romántico y becqueriano tardío. De naturaleza enfermiza y de temperamento bohemio y aventurero, frecuentó en Bogotá la Gruta Simbólica, cenáculo bohemio de artistas múltiples. Pasó algún tiempo en Caracas, fue declarado “ciudadano de honor” en México y estuvo en Madrid como agregado a la Legación de Colombia en España. 
Romántico de constitución débil y pesimista por naturaleza, Julio Flórez es realmente un lírico posromántico.
Julio Flórez fue uno de los últimos poetas del Romanticismo en Colombia. En su época, se divulgaban en el mundo las nuevas tendencias literarias enmarcadas dentro del modernismo, el simbolismo y el parnasianismo; de esos movimientos surgieron los llamados «poetas malditos»; pero Flórez brillaba por su lirismo prolijo, por su exagerado escepticismo y su profunda sensibilidad 
El erotismo es uno de los rasgos más marcados de su poesía

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Podréis leer, también desde esta misma web, un poema inédito de mi autoría.

✔Por Mireya
@mireyaguzmanburgos

Poema1


Cuando se destrenzó tu cabellera
como un manojo de áspides sombríos,
y entre tus labios húmedos y fríos
se hundió mi boca por la vez primera,

sentí en el alma renacer la hoguera
de mis locos y ardientes desvarios;
y al perdonar tus bárbaros desvíos,
olvidé tus infamias de ramera.

Al roce de tu carne sonrosada,
crespa saltó la sangre entre mis venas
con el ímpetu audaz de la cascada.

Y en horas de calor y éxtasis llenas,
a la luz de tu fúlgida mirada,
vi deshojarse el árbol de mis penas.

Poema2
FLORES NEGRAS

Oye: bajo las ruinas de mis pasiones,
y en el fondo de esta alma que ya no alegras,
entre polvos de ensueños y de ilusiones
yacen entumecidas mis flores negras.

Ellas son el recuerdo de aquellas horas
en que presa en mis brazos te adormecías,
mientras yo suspiraba por las auroras
de tus ojos, auroras que no eran mías.

Ellas son mis dolores, capullos hechos;
los intensos dolores que en mis entrañas
sepultan sus raíces, cual los helechos
en las húmedas grietas de las montañas.

Ellas son tus desdenes y tus reproches
ocultos en esta alma que ya no alegras;
son, por eso, tan negras como las noches
de los gélidos polos, mis flores negras.

Guarda, pues, este triste, débil manojo,
que te ofrezco de aquellas flores sombrías;
guárdalo, nada temas, es un despojo
del jardín de mis hondas melancolías

[Sección “Huella Poética ” bajo la dirección de Mireya Guzmán Burgos escritora de nacionalidad española. @mireyaguzmanburgos]

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