Ministerio de Educación prohíbe el lenguaje inclusivo en escuelas públicas

Redacción : Oscar Cruz

​(ENNews)—El Gobierno oficializó la prohibición del uso del llamado “lenguaje inclusivo” en todos los centros educativos públicos y dependencias adscritas al Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (MINEDUCYT), argumentando la necesidad de proteger la niñez y adolescencia de “injerencias ideológicas” y garantizar el “buen uso” del idioma español.

​La medida fue anunciada inicialmente por la ministra de Educación, Karla Trigueros, a través de sus redes sociales este jueves, y fue ratificada poco después por el presidente Bukele, lo que subraya la importancia de la disposición para el Ejecutivo.

​”Hoy giré la instrucción para prohibir el llamado ‘lenguaje inclusivo’ en todos los centros educativos públicos y dependencias de nuestra institución”, comunicó la ministra Trigueros, “Con esta medida, de estricto cumplimiento a nivel nacional, garantizamos el buen uso de nuestro idioma en todo material y contenido, además de proteger a la Primera Infancia, niñez y adolescencia de injerencias ideológicas que afecten su desarrollo integral”, agregó.

​El presidente Bukele secundó la acción: “Desde hoy queda prohibido el mal llamado “lenguaje inclusivo” en todos los centros educativos públicos de nuestro país”, escribió en su cuenta de la red social X (antes Twitter).

​La directriz fue formalizada mediante un memorándum dirigido a directores de staff, áreas técnicas, direcciones departamentales, así como a todo el personal docente, administrativo y jurídico a nivel nacional. El documento establece que la prohibición es de aplicación obligatoria en:

  • Libros de texto.
  • ​Contenidos educativos y materiales didácticos.
  • ​Toda comunicación institucional: Incluyendo circulares internas, correspondencia oficial y documentos administrativos emitidos por el MINEDUCYT.

La ministra Trigueros fue explícita al detallar los términos y expresiones que quedan fuera del sistema educativo, mencionando como ejemplos las “deformaciones lingüísticas” que, a su juicio, aluden a la “ideología de género”. Entre las palabras prohibidas figuran:

​“Amigue”, “compañere”, “niñe”.
​El uso de la arroba (@) o la letra equis (x) para englobar géneros, como en “alumn@”, “nosotrxs” o “jóvenxs”.

​La postura oficial es que la medida tiene como fin consolidar una “comunicación institucional clara, uniforme y respetuosa, alejada de ideologías globalistas que puedan afectar el desarrollo integral del estudiantado”.

Sin embargo, el memorándum no detalla sanciones específicas por el incumplimiento de esta directriz, delegando en las direcciones escolares la responsabilidad de garantizar su acatamiento. Tampoco se ha especificado si habrá una supervisión activa o ajustes en los contenidos educativos ya producidos, ni cómo se aplicará en actividades artísticas o literarias dentro del ámbito escolar.

​Esta prohibición se suma a una serie de medidas impulsadas por la ministra Trigueros desde su nombramiento, las cuales buscan restablecer un mayor nivel de orden y disciplina en el sistema educativo público salvadoreño.

​A principios de septiembre, se implementó el “Reglamento para la Promoción de la Cortesía Escolar”, un sistema que opera con un régimen de deméritos para los estudiantes. Este reglamento sanciona la omisión de expresiones básicas de cortesía, como no saludar al ingresar o salir del aula, o el no utilizar “Por favor” y “Gracias” al solicitar o recibir algo.

​El sistema de deméritos contempla diversas consecuencias formativas y correctivas. Cada omisión equivale a un demérito, y su acumulación puede llevar a la suspensión de privilegios escolares (como participar en actividades recreativas o culturales) e incluso a sanciones más severas, según la acumulación total, pudiendo llegar a la suspensión de la promoción de grado.

​El Reglamento de Cortesía Escolar se fundamenta en los principios de Respeto Mutuo, Responsabilidad Personal y Carácter Formativo, buscando que los deméritos sirvan como mecanismos de corrección y formación en valores ciudadanos.

​Adicionalmente, desde agosto, la ministra Trigueros había emitido memorándums exigiendo una presentación personal adecuada de estudiantes, maestros y directores. Entre las directrices se incluye la obligación de asistir a los centros educativos con el uniforme limpio y ordenado, el corte de cabello adecuado (presumiblemente para varones) y la correcta presentación personal, además de ingresar con un saludo respetuoso.

Esta exigencia ha sido vista por el Gobierno como parte de la “transformación en los centros” educativos, con el objetivo de recuperar el orden que, según las autoridades, se había perdido.

​La decisión de prohibir el lenguaje inclusivo ha generado diversas reacciones dentro de la sociedad salvadoreña.

Mientras algunos sectores de la sociedad, particularmente grupos activistas y académicos, pueden interpretar estas disposiciones como una “radicalización” en la política educativa o un retroceso en el reconocimiento de la diversidad de género, los informes indican que una amplia parte de los padres de familia y la comunidad educativa han recibido positivamente las normativas, considerándolas un retorno a los valores tradicionales, el orden y el respeto.

​El Gobierno de Bukele ha defendido firmemente estas medidas, señalando que su prioridad es la formación integral del estudiantado y la enseñanza tradicional.

El presidente ha manifestado en el pasado que se busca “retomar a Dios en las escuelas, que se retome la moral, el civismo, que se aprendan las cosas tradicionales como matemática e historia”.

​Con esta nueva prohibición, el Gobierno salvadoreño se alinea con otros países y líderes políticos que han tomado medidas similares, cerrando la puerta al uso de expresiones no binarias o genéricas en el ámbito escolar oficial y reforzando su postura en contra de lo que califica como “ideologías” en el currículo educativo.

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