Barcelona arrolla al Real Madrid en el Clásico femenino: 4-0
Redacción: Abigail Rivera
(ENNews)—El Estadi Olímpic Lluís Companys vibró con un dominio azulgrana que dejó al Real Madrid sin respuesta, ampliando la brecha en la Liga F bajo un cielo radiante en Barcelona.
Barcelona impuso su ley desde el inicio en un Clásico que recordó los mejores tiempos del fútbol femenino español. Con un ritmo vertiginoso, presión alta y una circulación de balón impecable, las azulgranas arrinconaron a un Madrid que, pese a su formación 4-4-2, no encontró manera de frenar la avalancha. El 4-0 final no solo reflejó un triunfo abultado, sino una distancia cada vez mayor entre las dos potencias de la Liga F.
La primera estocada llegó temprano. Al minuto 15, Ewa Pajor cazó un balón suelto en el área y lo envió a las redes con precisión quirúrgica, inaugurando el marcador. El gol impulsó a Barcelona, que no bajó el pie del acelerador. Jugadoras como Alexandra Pina, Graham Hansen y Vicky López aparecían en todos los flancos, exponiendo las grietas en la defensa merengue. Pajor, imparable, firmó su doblete al minuto 30 tras una jugada colectiva que desarmó a la zaga blanca.
Al descanso, las estadísticas hablaban por sí solas: 63.8% de posesión para el Barça, nueve remates claros contra cuatro del Madrid, y una superioridad táctica que parecía irreversible. “Fue un partido donde controlamos el ritmo desde el principio”, declaró Aitana Bonmatí tras el encuentro, destacando la conexión entre líneas como clave del dominio.
La segunda mitad mantuvo el guion. El Real Madrid resistió gracias a intervenciones de Misa Rodríguez y un orden defensivo, pero las frustraciones se acumularon: cinco tarjetas amarillas, incluyendo una a Eva Navarro en el minuto 92, reflejaron un equipo superado. Barcelona, sin embargo, siguió atacando. En el tiempo añadido, Sydney Schertenleib aprovechó un rechace al 90+1 para el 3-0, y Bonmatí cerró el espectáculo al 90+3 con un zurdazo implacable que selló el 4-0.
Con la victoria, Barcelona se afianza como líder con 27 puntos (nueve triunfos y una derrota), una diferencia de goles de +45. El Real Madrid, que llegaba urgido por no perder terreno, se queda con 23 puntos y un golpe duro a sus aspiraciones. “Tenemos que reorganizar nuestras ideas para competir mejor”, admitió un visiblemente frustrado entrenador madridista.
El dominio azulgrana no fue solo numérico, sino emocional y simbólico. En Montjuïc, el Clásico dejó claro que el Barça construye una hegemonía difícil de discutir, mientras el Madrid deberá reinventarse para evitar que esta brecha se convierta en norma. El último Clásico en este escenario no pudo tener otro color: Barcelona jugó a placer, goleó con autoridad y dejó el liderato de la Liga F firmemente en sus botas.












Publicar comentario