EE.UU. declara al Cartel de los Soles de Venezuela como grupo terrorista
Redacción : Oscar Cruz
(ENNews)—Estados Unidos formalizó este lunes la designación del llamado Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera (FTO, por sus siglas en inglés), una medida que eleva la presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro y amplía el alcance de las sanciones contra figuras vinculadas al poder político y militar de Venezuela.
La decisión fue publicada en el Registro Federal por el Departamento de Estado, en cumplimiento de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que define como FTO a todo grupo extranjero que participe en actividades terroristas y represente una amenaza a la seguridad nacional o a los ciudadanos estadounidenses.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que existen “suficientes pruebas” para determinar que el grupo cumple con los criterios establecidos en la legislación. Con esta medida, la administración del presidente Donald Trump busca fortalecer su estrategia de presión sobre Caracas mediante nuevas herramientas legales, financieras y diplomáticas.
El Cartel de los Soles, cuyo nombre proviene de las insignias con soles que portan los generales venezolanos, es señalado desde los años noventa como una red integrada por oficiales de las Fuerzas Armadas implicados en el narcotráfico. Sin embargo, las investigaciones formales no fueron reconocidas oficialmente por Washington hasta marzo de 2020, cuando el Departamento de Justicia acusó directamente a Maduro y al entonces ministro de Interior, Diosdado Cabello, de liderar la estructura.
En julio pasado, el Departamento del Tesoro ya había incluido a este grupo en la lista de “organizaciones terroristas globales especialmente designadas” (SDGT), lo que permitió imponer restricciones financieras a personas y entidades relacionadas. La designación de ahora, más severa, amplía las facultades del Gobierno estadounidense para emprender acciones judiciales y coordinar operativos con otros países.
El anuncio coincide con el despliegue militar de Estados Unidos en el sur del mar Caribe, una operación que, según Washington, busca combatir el narcotráfico regional, durante las últimas semanas, las fuerzas estadounidenses han destruido alrededor de veinte embarcaciones presuntamente cargadas con drogas, en hechos que dejaron al menos 83 personas fallecidas. Aunque no se vincula directamente con la nueva clasificación, este contexto refuerza la narrativa de presión que la Casa Blanca mantiene sobre el Gobierno venezolano.
Expertos en seguridad internacional consideran que la designación busca generar un marco más sólido para sanciones y procesos judiciales en colaboración con aliados. El analista Michael Shifter, citado por medios estadounidenses, sostiene que “nombrar a un grupo como FTO no solo tiene consecuencias legales, sino también políticas y diplomáticas, al abrir la puerta a medidas multilaterales de cooperación y persecución de redes criminales transnacionales”.
Desde Caracas, la reacción fue inmediata, el ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil, calificó la medida como “una vil mentira y una patraña ridícula” destinada a justificar una “intervención ilegítima”. En un comunicado difundido por medios estatales, el funcionario aseguró que el Cartel de los Soles “es inexistente” y acusó a Estados Unidos de mantener una “errática política de agresiones y amenazas”.
El Gobierno venezolano también pidió a Washington “rectificar su postura” y advirtió que estas decisiones “no contribuyen al combate real contra el narcotráfico” y solo buscan “afectar el desarrollo de los pueblos del Caribe”. Según la Cancillería, el país continuará “atendiendo la vida nacional en todas sus dimensiones”, pese a lo que calificó como “infamias y calumnias”.
La designación del Cartel de los Soles como grupo terrorista se suma a una larga lista de tensiones entre ambos gobiernos, marcadas por acusaciones mutuas, sanciones financieras y el progresivo aislamiento de Venezuela en los foros internacionales. Para Washington, la medida representa la formalización de años de investigaciones que vinculan a la cúpula del poder venezolano con redes de narcotráfico. Para Caracas, es un intento político de justificar una ofensiva diplomática y militar.
Aunque el impacto inmediato será principalmente jurídico y económico (con restricciones sobre movimientos financieros, confiscación de bienes y limitaciones de viaje), analistas prevén repercusiones más amplias. En los próximos meses, se espera que otros países aliados de Estados Unidos evalúen sus posturas frente a esta designación, lo que podría derivar en nuevas sanciones coordinadas o en una mayor presión regional sobre el Gobierno de Maduro.
Con este paso, Estados Unidos consolida una estrategia que combina medidas legales, acciones militares y presión diplomática, mientras Venezuela insiste en que el Cartel de los Soles no es más que una “invención política”. En un escenario ya cargado de tensiones, la designación abre un nuevo capítulo en una relación bilateral marcada por la desconfianza y la confrontación constante.












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