La Gastritis: Una inflamación silenciosa que afecta millones

Redacción: Abigail Rivera

(ENNews)—La gastritis, una afección común que inflama el revestimiento del estómago, afecta a millones de personas en todo el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta condición, que puede ser aguda o crónica, no discrimina por edad o género, y aunque a menudo pasa desapercibida, puede derivar en complicaciones graves si no se trata. Expertos de la Clínica Mayo y el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK) de Estados Unidos coinciden en que la detección temprana es clave para evitar úlceras o incluso cáncer gástrico.

La gastritis se define como la inflamación del epitelio gástrico, la capa mucosa que protege el estómago de ácidos y enzimas digestivas. Existen dos tipos principales: la aguda, que surge repentinamente y suele resolverse en días o semanas, y la crónica, que persiste durante meses o años y puede erosionar el revestimiento estomacal. Según un estudio publicado en la revista Gastroenterology en 2022, la gastritis crónica afecta al 10-20% de la población adulta en países desarrollados, con una prevalencia mayor en regiones con altos índices de infección por Helicobacter pylori (H. pylori), una bacteria que coloniza el estómago.

Las causas más comunes incluyen infecciones bacterianas, como la provocada por H. pylori, que infecta a más del 50% de la población mundial, según la OMS. Otros factores son el uso prolongado de antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno o aspirina, el consumo excesivo de alcohol, el tabaco, el estrés crónico y enfermedades autoinmunes como la anemia perniciosa. En la era digital, el estrés laboral y la alimentación rápida han incrementado los casos, advierten gastroenterólogos.

Los síntomas varían, pero los más frecuentes son dolor o ardor en la parte superior del abdomen, náuseas, vómitos, pérdida de apetito, hinchazón y, en casos graves, sangrado gastrointestinal. Sin embargo, muchas personas con gastritis crónica no presentan signos evidentes, lo que dificulta el diagnóstico temprano. La Dra. Elena Martínez, especialista en gastroenterología del Hospital Universitario La Paz en Madrid, explica que “la gastritis puede ser asintomática hasta que progresa, por eso es vital realizar chequeos regulares, especialmente en personas con antecedentes familiares de enfermedades digestivas”.

El diagnóstico se basa en pruebas médicas certificadas, como la endoscopía, que permite visualizar el estómago mediante una sonda flexible, o pruebas de aliento y sangre para detectar H. pylori. En España, la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) recomienda estas técnicas para confirmar la condición y descartar complicaciones.

El tratamiento depende de la causa subyacente. Para la gastritis por H. pylori, se prescriben antibióticos combinados con inhibidores de la bomba de protones (IBP), como omeprazol, con tasas de curación superiores al 80%, según estudios de la revista The Lancet. En casos no infecciosos, se opta por antiácidos, cambios en la dieta y evitar irritantes. La prevención incluye una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras y fibra, reducir el alcohol y el tabaco, y gestionar el estrés. La OMS enfatiza que vacunar contra H. pylori podría ser una estrategia futura, aunque aún no existe una vacuna comercial.

En conclusión, la gastritis es una alerta silenciosa sobre la salud digestiva. Con información veraz de fuentes como la OMS y la Clínica Mayo, se estima que el 30% de los adultos experimentarán síntomas en algún momento de su vida. Consultar a un médico ante cualquier molestia abdominal es esencial para prevenir complicaciones. La educación y la detección precoz pueden salvar vidas, recordando que la salud estomacal es fundamental para el bienestar general.

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