Este es el mineral olvidado que impulsa la energía y el ánimo en invierno

Redacción : Oscar Cruz

(ENNews)–En los meses fríos, cuando la falta de sol y las rutinas se vuelven pesadas, la fatiga parece instalarse sin pedir permiso, menos horas de luz, más trabajo acumulado y una dieta menos fresca influyen en un descenso general de energía que afecta tanto al cuerpo como al estado de ánimo.

Frente a ese escenario, los expertos apuntan hacia un aliado tan silencioso como indispensable: el magnesio. Este mineral, presente en todas las células del cuerpo, juega un papel crucial en el bienestar físico y emocional, pero su déficit es más común de lo que se piensa.

El magnesio interviene en más de 600 procesos biológicos. Desde la producción de energía y el correcto funcionamiento del sistema nervioso, hasta la contracción muscular y el equilibrio de los electrolitos, su presencia es esencial para que el organismo opere con normalidad.

Aproximadamente el 60 % del magnesio corporal se encuentra en los huesos, y el resto se distribuye en músculos, tejidos blandos y sangre. A pesar de su importancia, las estadísticas muestran que gran parte de la población no alcanza los niveles recomendados en su dieta diaria.

Un motor para el rendimiento físico
En el ámbito deportivo, el magnesio es tan relevante como el entrenamiento o la hidratación. Este mineral ayuda a transportar el azúcar hacia los músculos y a eliminar el lactato, una sustancia que se acumula durante el esfuerzo físico y que provoca sensación de agotamiento.

“Un bajo nivel de magnesio reduce la capacidad de recuperación y puede generar calambres o debilidad muscular”, explica el cardiólogo español Aurelio Rojas, quien destaca su papel en la prevención de la fatiga y el estrés oxidativo.

Diversos estudios han demostrado que la suplementación con magnesio mejora el rendimiento en deportistas y adultos mayores. En una investigación realizada con ciclistas profesionales, aquellos que consumieron magnesio durante tres semanas presentaron una recuperación muscular más rápida y menor daño celular que quienes recibieron un placebo.

Además, un estudio con más de 2.500 mujeres reveló que una mayor ingesta diaria de magnesio se relaciona con un incremento significativo de la fuerza y la masa muscular.

Pero el magnesio no solo actúa sobre el cuerpo: también influye directamente en el equilibrio mental. Los bajos niveles de este mineral se han asociado con un mayor riesgo de ansiedad, depresión e insomnio.

“El estrés prolongado agota las reservas de magnesio, lo que genera un círculo vicioso: cuanto más estrés tenemos, menos magnesio, y cuanto menos magnesio, más vulnerables al estrés somos”, explica la médica y experta en suplementación Isabel Viña.

Un metaanálisis publicado en Nutrition Reviews analizó datos de más de 60.000 personas y concluyó que una ingesta alta de magnesio reduce hasta en un 34 % el riesgo de depresión. Según Viña, cada 100 miligramos adicionales de magnesio elemental al día disminuyen el riesgo personal de sufrir este trastorno en un 7 %.

“No es una cura milagrosa, pero sí un apoyo fundamental para mantener el equilibrio emocional”, apunta.

El magnesio puede obtenerse fácilmente a través de alimentos como frutos secos, legumbres, cereales integrales, aguacate, espinacas y plátano. Sin embargo, las dietas modernas (ricas en ultraprocesados y bajas en fibra) dificultan alcanzar las dosis diarias recomendadas: entre 400 y 420 mg para hombres adultos y entre 310 y 320 mg para mujeres.

Por ello, muchos optan por suplementos de citrato o bisglicinato de magnesio, las formas más biodisponibles según los especialistas.

El magnesio también ayuda a controlar los efectos del insomnio y la ansiedad, por lo que su consumo se ha popularizado entre quienes buscan mejorar la calidad del sueño y reducir la tensión diaria. Aun así, los expertos insisten en que cualquier suplementación debe realizarse bajo supervisión médica, especialmente en personas con enfermedades renales o metabólicas.

La médica Alejandra Stivaletta resume el papel del magnesio en una frase clara: “En invierno, cuando la energía cae y el ánimo se resiente, el magnesio es una herramienta sencilla para mantener el cuerpo y la mente en equilibrio”. No solo mejora la vitalidad y la resistencia muscular, sino que ayuda a evitar la somnolencia diurna y a regular el sueño, aspectos clave para enfrentar el cansancio de la temporada fría.

Mientras las bajas temperaturas invitan a moverse menos y a comer peor, cuidar los niveles de magnesio podría marcar la diferencia entre un invierno apático y uno con energía suficiente para seguir adelante.

A veces, la clave del bienestar no está en fórmulas complicadas ni en nuevos suplementos milagrosos, sino en recordar lo básico, darle al cuerpo lo que realmente necesita.

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