Trump arremete contra migrantes en discurso nacional

Redacción : Oscar Cruz

(ENNews)–El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició su más reciente discurso a la nación con duras críticas hacia los migrantes y al sistema político anterior, al que responsabilizó de “haber sumido al país en el caos”.

En su intervención, el mandatario aseguró que su administración ha transformado al país en “solo once meses”, pasando “de lo peor a lo mejor” gracias a sus políticas de deportación y control fronterizo.

Desde la Casa Blanca, Trump afirmó que su gobierno ha logrado “más cambios positivos que cualquier otra administración en la historia del país”, aludiendo a una supuesta recuperación económica y a un endurecimiento de la política migratoria.

“Nuestro país era motivo de burla en todo el mundo, pero ya no se ríen”, declaró ante una audiencia compuesta por funcionarios y simpatizantes republicanos.

El presidente contrastó su gestión con la de su predecesor, a quien acusó de haber “inundado las ciudades con inmigrantes irregulares” y de liberar a “delincuentes peligrosos” que —según dijo— amenazaron la seguridad de los estadounidenses.

En su relato, el mandatario insistió en que su prioridad es “proteger a los ciudadanos trabajadores y respetuosos de la ley”, presentando su política migratoria como un “giro histórico” frente a lo que describió como “años de descontrol”.

Sin embargo, Trump volvió a hacer afirmaciones sin sustento verificable. Aseguró haber “cerrado completamente” la frontera sur con México y sostuvo que “desde hace siete meses no ha ingresado ningún migrante ilegal” al país, declaración que no fue acompañada de datos oficiales ni respaldada por informes de las agencias de seguridad fronteriza.

En la segunda parte del discurso, el presidente se concentró en enumerar lo que calificó como los “éxitos económicos” de su administración. Destacó que “los salarios están subiendo más rápido que la inflación” y que los precios de bienes y servicios han bajado, como ejemplo, mencionó una supuesta reducción del 22 % en el costo de los automóviles y un precio promedio de la gasolina de 2,50 dólares por galón.

Trump presentó estos resultados como prueba de que su política económica “está beneficiando directamente al pueblo estadounidense”, aunque no citó fuentes oficiales ni ofreció comparaciones con periodos previos.

El discurso, que se extendió por más de una hora, fue interpretado por analistas como un intento de reafirmar su liderazgo entre los votantes conservadores de cara a un año político decisivo. Para sus críticos, en cambio, el tono de la alocución refuerza una narrativa divisiva que utiliza el tema migratorio como eje central de su retórica electoral.

A lo largo de su mandato, Trump ha mantenido una postura inflexible en materia migratoria, promoviendo deportaciones aceleradas, restricciones al asilo y el endurecimiento de controles en la frontera sur.

Aunque el mandatario asegura que esas medidas “han devuelto la seguridad al país”, organizaciones humanitarias y expertos en derechos civiles han cuestionado la veracidad de esas afirmaciones, señalando que las detenciones y expulsiones masivas no resuelven las causas estructurales de la migración.

Pese a las controversias, el presidente insistió en que “nadie ha hecho más por los estadounidenses” y que su gobierno “está reconstruyendo la grandeza del país”. Con un tono desafiante, concluyó asegurando que “Estados Unidos vuelve a ser respetado en el mundo”.

El discurso marca un nuevo capítulo en la estrategia política de Trump, centrada en reivindicar sus decisiones más polémicas y en confrontar tanto a sus adversarios internos como a los migrantes, un tema que, una vez más, vuelve a dominar la agenda pública estadounidense.

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