Estados Unidos da un giro drástico tras ataques aéreos contra instalaciones nucleares en Irán
Redacción: Abigail Rivera
(ENNews)—El sábado, el presidente Donald Trump tomó la decisión final de atacar instalaciones nucleares en Irán, según confirmó un alto funcionario de la Casa Blanca a CNN. Esta acción marca un punto de inflexión significativo en la política exterior de Estados Unidos, que ha estado bajo un intenso escrutinio en los últimos días.
Trump había estado deliberando sobre la implicación de su país en el conflicto, y aunque había instruido a su secretaria de prensa a anunciar un plazo de dos semanas para una decisión, en conversaciones privadas ya se mostraba inclinado a unirse a la campaña militar de Israel.
La orden de ataque fue dada al secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien supervisó el lanzamiento de bombas masivas tipo “antibúnkeres” sobre dos sitios nucleares en Irán. El ataque se llevó a cabo alrededor de las 6:40 p.m. (hora de Miami), lo que corresponde a las 2:10 a.m. del domingo en Irán. El vicepresidente J.D. Vance, en el programa “Meet the Press” de NBC, reveló que Trump tomó la decisión “a minutos de que cayeran las bombas”, lo que subraya la inmediatez y la gravedad de la situación.
Las imágenes satelitales analizadas por CNN muestran que el complejo nuclear de Isfahan sufrió daños significativos, con al menos 18 estructuras destruidas o parcialmente dañadas. Este sitio es considerado por la Nuclear Threat Initiative (NTI) como un posible centro del programa nuclear iraní. Además, se reportaron cráteres en la planta de enriquecimiento de Natanz, donde se alojan centrifugadoras utilizadas para convertir uranio en combustible nuclear.
El general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., confirmó que un submarino estadounidense lanzó más de una docena de misiles de crucero Tomahawk contra infraestructuras clave en Isfahan. En el caso de Natanz, se lanzaron bombas perforadoras diseñadas para detonar bajo tierra, lo que sugiere un enfoque estratégico para desmantelar las capacidades nucleares de Irán.
Ante la situación, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha convocado una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad para discutir las implicaciones de estos ataques. El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA), Rafael Mariano Grossi, advirtió sobre posibles daños significativos en Fordow, la instalación nuclear más profunda de Irán, aunque aún no se ha podido verificar la magnitud del daño.
Mientras tanto, la reacción en Israel ha sido mayoritariamente positiva. Ciudadanos como Daniela Fischer y Carol Avishay expresaron su agradecimiento hacia Trump por actuar en defensa de la seguridad israelí. Sin embargo, también hay preocupaciones sobre posibles represalias iraníes, que podrían desestabilizar aún más la región.
Desde Irán, el Ministerio de Salud ha informado que los heridos tras los ataques no mostraron signos de contaminación radiactiva, lo que podría ser un alivio temporal en medio de la creciente tensión. A nivel internacional, los países del grupo E3 conformado por Francia, Alemania y el Reino Unido, han instado a Irán a participar en negociaciones para abordar las preocupaciones sobre su programa nuclear.
El ataque ha sido condenado por el grupo extremista libanés Hezbollah, que lo calificó de “agresión estadounidense bárbara”. Un alto asesor del líder supremo de Irán, Ali Shamkhani, advirtió que, incluso si los sitios nucleares son destruidos, “el juego no ha terminado”, sugiriendo que Irán podría continuar su programa nuclear a pesar de los ataques.
A medida que la situación se desarrolla, el secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido ha instado a la desescalada y a una solución diplomática para evitar una mayor crisis. La comunidad internacional observa con atención, ya que las repercusiones de estos ataques podrían tener un impacto duradero en la estabilidad de la región y en las relaciones internacionales.






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