Diputados avalan Ley de Robótica para atraer inversión y modernizar el país
Redacción: Oscar Cruz
(ENNews)–Con los votos unánimes de los diputados presentes, la Comisión de Tecnología, Turismo e Inversión de la Asamblea Legislativa, avaló este el dictamen que impulsa la Ley de Tecnologías Robóticas, primer paso formal para que el texto sea sometido al pleno.
El documento, de treinta y ocho artículos, será discutido en la próxima sesión plenaria y, de ser aprobado, colocará a El Salvador en la corta lista de países latinoamericanos con un marco específico para la automatización.
Según explicó el director de la Agencia Nacional de Inteligencia Artificial, Mario José Flamenco Rivas, la normativa se levanta sobre tres pilares, diversificación económica, competitividad regional y atracción de inversión, con la meta de convertir al país en polo tecnológico.
Flamenco insistió en que la redacción es “permisiva”, pues prioriza la claridad para el inversionista por encima de prohibiciones extensas, y recalcó que el ecosistema necesita reglas sencillas para florecer.
El funcionario argumentó que la automatización es ya ineludible en la industria global, por lo que El Salvador debe adaptarse o resignarse a perder oportunidades de empleo y desarrollo.
Añadió que los sistemas robóticos pueden abaratar costos y mejorar la calidad en salud, educación y seguridad, áreas que el gobierno pretende modernizar con rapidez.
Durante la sesión, los diputados también escucharon al vicerrector de Ciencia y Tecnología de la Universidad Don Bosco, Manuel Napoleón Cardona Gutiérrez, quien respaldó la iniciativa pero pidió exigir certificaciones técnicas para quienes instalen u operen robots.
Cardona solicitó además líneas de crédito y que los incentivos alcancen a empresas ya establecidas, no solo a nuevas, planteamientos que quedaron fuera de votación.
Otro ajuste aprobado eliminó de la letra e del artículo 8 la potestad sancionadora que se asignaba a la ANIA, quedando la agencia limitada a fiscalizar y vigilar el cumplimiento de la ley y las normas de seguridad.
Para el diputado de Nuevas Ideas, Edgardo Mulato, apostar por la robótica permitirá que el país pase de importar a fabricar maquinaria y electrónica, creando empleos y una cadena de suministros local.
Mulato subrayó que esa riqueza corporativa se traducirá en mayores impuestos y, por ende, en más obras públicas, además de otorgar al país un plus de competitividad.
El impulso legislativo se enmarca en una estrategia gubernamental que ya incluyó la adopción del bitcoin en 2021 y la reciente propuesta de un parque de datos en el Pacífico, señales de que la administración busca branding tecnológico.
El borrador consultado por este medio contempla exenciones fiscales de hasta quince años para empresas que diseñen, fabriquen o integren sistemas robóticos, un gancho que emula modelos de zonas francas.
También libera de aranceles la importación de componentes, siempre que al menos treinta por ciento del valor agregado se genere dentro del territorio, cláusula pensada para estimular plantas de ensamble y no simples centros de distribución.
La creación de un Registro Nacional de Activos Robóticos permitirá contar cada unidad industrial, de servicio o investigación, un control que ANIA considera crucial para evitar “ciudades fantasma de hardware”.
Fuentes sindicales advirtieron a esta redacción que la automatización sin un plan de reconversión laboral podría desplazar mano de obra, riesgo que la comisión dejó pendiente de abordar en reglamentos secundarios.
En contraste, gremiales empresariales celebran la precisión del texto, ya que Centroamérica carece de un estándar unificado y el primero que se mueva atraerá los hubs regionales.
El informe anual World Robotics 2024 muestra que las instalaciones globales crecieron doce por ciento el año pasado, mientras Centroamérica apenas capturó cero coma dos por ciento, dato que El Salvador aspira a revertir.
El dictamen podría llegar al pleno la próxima semana y, de obtener luz verde, la ley entraría en vigor noventa días después de su publicación, tiempo en que un comité técnico deberá emitir la reglamentación.
Flamenco calcula que, hacia 2030, unas doscientas compañías operarán bajo este marco y aportarán uno por ciento del PIB, proyecciones que él mismo tilda de “conservadoras” para evitar acusaciones de triunfalismo.
Voces críticas señalan que el proyecto no asigna fondos públicos y confía en exceso en el capital privado, un punto que, sin embargo, no restará votos al oficialismo, dueño de cincuenta y cuatro de los sesenta escaños.
Si nada cambia, el país podría estrenar en breve una ley que dé patente salvadoreña a los robots y, de paso, abra un nuevo capítulo en la diversificación económica.







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