Telegram multado en Rusia por incumplimiento de normativas de datos y contenidos prohibidos

Redacción: Abigail Rivera

(ENNews)—La Justicia rusa ha impuesto hoy al servicio de mensajería Telegram dos multas que suman un total de 10,5 millones de rublos, equivalentes a aproximadamente 131.000 dólares, debido a su negativa a cumplir con las leyes locales sobre la localización de datos personales de ciudadanos rusos y la eliminación de información prohibida en el país. Esta decisión resalta la creciente presión que enfrentan las plataformas tecnológicas en Rusia para adherirse a las regulaciones gubernamentales.

De acuerdo con medios internacionales, el juez de paz del Tribunal de distrito Taganski de Moscú declaró a Telegram culpable de contravención administrativa por no cumplir con la ley rusa de protección de datos. Según el servicio de prensa de los tribunales de la capital rusa, la corte impuso una multa de 3,5 millones de rublos (cerca de 43.000 dólares) por esta infracción. Desde septiembre de 2015, Rusia exige a las empresas que manejan datos personales de ciudadanos rusos que ubiquen sus servidores en el territorio nacional, una medida que busca fortalecer el control del gobierno sobre la información de sus ciudadanos.

Además de la multa por la localización de datos, el tribunal también sancionó a Telegram con 7 millones de rublos (más de 87.300 dólares) por su negativa a eliminar información considerada prohibida en Rusia. La legislación del país prohíbe la difusión de contenidos que inciten al odio étnico, racial o religioso, así como aquellos que representen una amenaza para la vida y la salud de los menores. También se prohíbe la promoción del consumo de drogas, tabaco y alcohol, la participación en juegos de azar, y la prostitución, entre otros temas sensibles.

La normativa rusa es particularmente estricta en cuanto a la información que se puede difundir, vetando páginas que justifiquen el trato cruel a los animales, que nieguen “los valores familiares” o que hagan propaganda de “relaciones sexuales no tradicionales”. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, el gobierno ruso ha intensificado su vigilancia sobre los contenidos en línea, persiguiendo también lo que considera “información falsa” sobre la campaña militar en el país vecino.

La situación de Telegram pone de manifiesto el delicado equilibrio que las plataformas digitales deben mantener al operar en un entorno regulatorio cada vez más restrictivo. A medida que el gobierno ruso continúa implementando medidas para controlar la información y proteger lo que considera la seguridad nacional, las empresas tecnológicas se ven obligadas a adaptarse o enfrentar severas consecuencias financieras.

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