¿Es seguro dormir con el celular cerca? Esto revelan los estudios

Redacción : Oscar Cruz

(ENNews)–Cada noche, millones de personas dejan el celular a un costado de la cama, ya sea sobre la mesita de noche o incluso bajo la almohada. La costumbre parece inofensiva, pero la ciencia ha comenzado a estudiar si esta práctica puede tener efectos en la calidad del sueño e incluso en la salud a largo plazo. Aunque no existen conclusiones definitivas, los hallazgos invitan a tomar precauciones.

Uno de los puntos más discutidos es la exposición a campos electromagnéticos (CEM), también llamados radiación de radiofrecuencia. Los teléfonos emiten este tipo de energía de baja intensidad, la cual ha sido asociada en algunos estudios con alteraciones en la actividad cerebral durante el sueño.

Investigaciones en laboratorio sugieren que la exposición previa a dormir podría modificar fases del descanso como el sueño REM, aunque los resultados no son concluyentes y requieren más evidencia.

Por ahora, organismos internacionales como la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP) consideran que el uso cotidiano de celulares no representa un riesgo comprobado. Sin embargo, recomiendan mantener medidas básicas de precaución, sobre todo en personas que pasan muchas horas al día en contacto con dispositivos electrónicos.

La otra preocupación es más tangible: la luz azul que emiten las pantallas. Esta luz, que corresponde a ondas de corta longitud, interfiere con la producción de melatonina, la hormona que regula el ciclo de sueño y vigilia. Diversos estudios han demostrado que usar el teléfono en la cama retrasa la conciliación del sueño y reduce su duración, lo que incrementa la sensación de cansancio al día siguiente.

El problema no solo está en la luz, sino también en el contenido que consumimos. Revisar redes sociales, contestar mensajes o ver videos activa el cerebro, dificulta la desconexión y retrasa el inicio del descanso. Por esa razón, muchos especialistas coinciden en que limitar el uso de pantallas al menos 30 minutos antes de acostarse es un paso importante para mejorar la higiene del sueño.

Existen prácticas simples que pueden ayudar a reducir la exposición y, al mismo tiempo, fomentar hábitos más saludables. Colocar el celular a un metro o más de distancia del cuerpo es una de las recomendaciones más repetidas, ya que disminuye tanto la radiación como la tentación de revisarlo en la madrugada. Optar por cargarlo en otro punto de la habitación o incluso en otra sala puede marcar la diferencia.

Otras medidas incluyen activar el modo nocturno para reducir la emisión de luz azul, usar la función “No molestar” para evitar interrupciones o, si no se necesita durante la noche, apagarlo o colocarlo en modo avión. También se sugiere sustituir la alarma del celular por un reloj despertador, con lo cual se elimina la necesidad de mantener el dispositivo tan cerca de la cama.

Los especialistas señalan que no se trata de eliminar el celular del dormitorio de manera estricta, sino de buscar un equilibrio que permita un descanso reparador. Estudios poblacionales muestran que quienes reducen el uso nocturno del teléfono duermen mejor y reportan menos problemas de insomnio y somnolencia diurna. A largo plazo, esta mejora en la calidad del sueño repercute en el bienestar general.

En definitiva, dormir con el celular cerca no es un riesgo demostrado para la salud, pero sí un factor que puede interferir con el descanso. Alejarlo, limitar su uso antes de dormir y crear un ambiente tranquilo en la habitación son acciones sencillas que ayudan a proteger el sueño. Mientras la ciencia continúa investigando, la clave está en adoptar hábitos que reduzcan posibles riesgos y promuevan noches más reparadoras.

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