Diez falsos remedios para el dolor de espalda que pueden empeorarlo

Redacción : Oscar Cruz

(ENNews)–El dolor lumbar es uno de los trastornos más comunes en todo el mundo y afecta, según estimaciones médicas, al 80% de las personas en algún momento de su vida. De ellas, un tercio volverá a experimentar molestias durante el año siguiente, incluso después de haberse recuperado.

La doctora Raquel Almodóvar, reumatóloga del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, señala que “alrededor del 23% de la población sufrirá dolor lumbar crónico, es decir, que persiste por más de tres meses”.

Además, entre el 11% y el 12% verá afectadas sus actividades diarias por esta condición, que constituye una de las principales causas de discapacidad tanto en España como a nivel mundial, sobre todo entre adultos en edad laboral.

Ante esta situación, la Sociedad Española de Reumatología (SER) elaboró un documento para desmontar los mitos más extendidos sobre el dolor lumbar. Según los especialistas, muchas de las prácticas tradicionales que se recomiendan para aliviar el dolor no solo son ineficaces, sino que pueden agravar la dolencia.

Uno de los errores más frecuentes es creer que el reposo absoluto favorece la recuperación. Los reumatólogos son claros: “Evitar el reposo prolongado y reincorporarse lo antes posible a la actividad cotidiana facilita la mejoría”, subraya la doctora Almodóvar. Mantenerse en cama por largos periodos debilita los músculos y retrasa la recuperación.

A continuación, los especialistas detallan diez falsas creencias comunes sobre el dolor lumbar:

1. Mucho dolor significa mucho daño.
La intensidad del dolor no siempre se relaciona con la magnitud del daño físico. En la mayoría de los casos, el dolor lumbar no implica una lesión grave.

2. Una resonancia magnética explica el origen del dolor.
Aunque estas pruebas ayudan a descartar patologías graves, no siempre identifican la causa del dolor. Los especialistas advierten que “es difícil encontrar una resonancia lumbar completamente normal”, incluso en personas sin molestias.

3. Si el dolor persiste, es grave.
El dolor lumbar prolongado rara vez indica una enfermedad severa. Puede deberse a factores como la falta de descanso, el estrés o la tensión muscular acumulada.

4. Moverse empeora la lesión.
La inmovilidad es contraproducente. El dolor suele hacer más sensible la zona afectada, pero no necesariamente implica un daño mayor. Mantener el movimiento ayuda a reducir las molestias y fortalecer la espalda.

5. Dolor continuo significa que la lesión avanza.
Tener episodios intermitentes de dolor no significa que la columna esté empeorando. Los síntomas pueden variar por factores como el estrés o la inactividad.

6. Con la edad, el dolor lumbar es inevitable.
No hay evidencia científica que confirme esta afirmación. Con un tratamiento adecuado y actividad física constante, la mayoría de los pacientes mejora sin importar su edad.

7. El dolor proviene de una mala postura.
Aunque sentarse mal puede causar molestias, no es la raíz del dolor lumbar persistente. El problema suele estar relacionado con otros factores musculares o articulares.

8. Las infiltraciones son la mejor solución.
Los tratamientos invasivos como las infiltraciones o cirugías solo son necesarios en casos específicos. En la mayoría de los dolores lumbares, la terapia física y el ejercicio resultan más efectivos.

9. No se debe levantar peso.

Evitar por completo el esfuerzo físico debilita los músculos de la espalda. Levantar peso de forma controlada y con buena técnica fortalece la zona lumbar y previene recaídas.

10. El reposo es la mejor cura.
La doctora Almodóvar enfatiza que “la actividad física tiene un efecto beneficioso sobre todos los tejidos del cuerpo, especialmente los del aparato locomotor”. Ejercicios como caminar, nadar o correr, junto con rutinas de fortalecimiento del tronco y la cadera, reducen el riesgo de padecer dolor lumbar.

El mensaje de los especialistas es claro: el movimiento es parte del tratamiento. Mantenerse activo, fortalecer los músculos y adoptar hábitos saludables son las claves para prevenir y aliviar el dolor de espalda.

Los reumatólogos insisten en que la desinformación agrava el problema, ya que muchas personas recurren a remedios caseros, reposo excesivo o tratamientos innecesarios que retrasan la recuperación. En cambio, el ejercicio regular y la educación sobre el cuidado postural son las herramientas más eficaces para convivir con menos dolor y una mayor calidad de vida.

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