El motivo por que el alzhéimer borra antes los recuerdos de los seres queridos

Redacción : Oscar Cruz

(ENNews)–Imaginar que un hijo entra en la habitación y su madre no lo reconoce resume el impacto más doloroso del alzhéimer, esta enfermedad neurodegenerativa, que avanza lentamente destruyendo conexiones neuronales, se lleva consigo no solo la memoria de los hechos cotidianos, sino también los rostros, las voces y los lazos más íntimos.

Un reciente estudio de la Universidad de Virginia ofrece una explicación científica sobre por qué este tipo de recuerdos desaparecen antes que otros.

Los investigadores señalan que la clave podría estar en unas estructuras cerebrales llamadas redes perineuronales, que parecen cumplir un papel esencial en lo que los expertos denominan “memoria social”. Esta memoria es la que permite reconocer y relacionarse con las personas cercanas, ya que asocia rostros y voces con emociones, historias y vínculos afectivos.

Estas redes actúan como una capa protectora alrededor de ciertas neuronas, manteniendo estables las conexiones que permiten identificar a familiares y amigos. Cuando el alzhéimer las daña, el cerebro pierde parte de su capacidad para reconocer a los suyos, incluso aunque conserve recuerdos de objetos o lugares. El hallazgo da una pista importante sobre cómo podrían desarrollarse terapias destinadas a proteger esa parte tan emocional de la memoria.

En experimentos con ratones, los científicos comprobaron que al deteriorarse las redes perineuronales, los animales dejaban de reconocer a otros ejemplares con los que habían convivido, aunque seguían recordando sin problema objetos de su entorno. Ese patrón se asemeja al que muestran las personas con alzhéimer, quienes pueden olvidar a sus seres queridos pero recordar escenas o vivencias del pasado.

El equipo también ensayó medicamentos conocidos como inhibidores de metaloproteinasas, fármacos utilizados actualmente en algunos tipos de cáncer y artritis. En los modelos animales, estos compuestos ayudaron a proteger las redes perineuronales y a preservar la memoria social durante más tiempo. El hallazgo sugiere que, en el futuro, podrían explorarse tratamientos dirigidos específicamente a conservar el reconocimiento de las personas cercanas.

Aunque los resultados son alentadores, los especialistas advierten que aún falta tiempo para trasladar estas conclusiones a terapias seguras en humanos. Se necesitan más estudios que determinen cómo fortalecer o regenerar estas redes sin alterar otras funciones cerebrales. Aun así, este descubrimiento representa un avance significativo en la comprensión del tipo de memoria que el alzhéimer destruye primero.

El deterioro de la memoria social tiene un fuerte impacto emocional en las familias, para quienes cuidan a un paciente, el momento en que este deja de reconocerlos suele ser uno de los más duros del proceso.

Sin embargo, los expertos insisten en que la pérdida de reconocimiento no implica la pérdida del vínculo. El cerebro puede no identificar un rostro, pero sigue percibiendo gestos, tonos de voz y caricias que transmiten seguridad y afecto.

Por eso, los especialistas recomiendan mantener rutinas claras, hablar con calma y usar frases sencillas. Las fotografías, los objetos significativos y las canciones familiares pueden servir como puentes hacia la memoria emocional. El contacto físico respetuoso (dar la mano, abrazar o simplemente permanecer cerca) ayuda a conservar una conexión que, aunque invisible, sigue viva incluso cuando las palabras ya no alcanzan.

Con este nuevo enfoque, la investigación sobre el alzhéimer se abre hacia un terreno más esperanzador, comprender cómo funciona la memoria social y qué estructuras la sostienen podría permitir, en un futuro, que las personas afectadas conserven durante más tiempo lo más importante: el reconocimiento y la cercanía de quienes aman.

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