¿El Magnesio es bueno o malo para la salud?

Redacción: María Fernanda

(ENNews)– El magnesio se ha convertido en uno de los suplementos más promocionados en redes sociales y plataformas de bienestar, recomendado para dormir mejor, reducir el estrés, evitar calambres y mejorar el rendimiento físico. Este mineral es esencial para el organismo y participa en más de 300 procesos biológicos, como la producción de energía, la función muscular y la regulación de la presión arterial. Sin embargo, especialistas advierten que su consumo en cápsulas no siempre es necesario.

De acuerdo con datos de consumo en Europa, el magnesio figura entre los complementos más utilizados, aunque su uso es menor en algunos países frente a vitaminas como la D y la C. Aun así, organismos de seguridad alimentaria sostienen que los requerimientos diarios pueden cubrirse sin dificultad mediante una dieta equilibrada.

El magnesio está presente de forma natural en verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos, semillas, cereales integrales y cacao. Expertos en salud pública señalan que en personas sanas que siguen patrones de alimentación balanceados —como la dieta mediterránea— las deficiencias son poco frecuentes y no justifican la suplementación rutinaria.

Detectar un déficit real no es tan simple, ya que solo una pequeña fracción del magnesio corporal circula en la sangre. Además, el cuerpo cuenta con mecanismos de regulación que ajustan su eliminación o conservación según la ingesta. Por eso, una baja puntual no suele traducirse en carencia clínica.

Las guías médicas coinciden en que los suplementos solo están indicados cuando existe deficiencia comprobada o en grupos de riesgo, como personas con enfermedades gastrointestinales, alcoholismo, ciertos tratamientos prolongados o diabetes mal controlada. Los síntomas de déficit verdadero incluyen debilidad marcada, temblores y alteraciones del ritmo cardíaco, no solo cansancio o insomnio, que suelen tener múltiples causas.

En cuanto a beneficios específicos, la evidencia es limitada en la mayoría de áreas. Los estudios muestran efectos modestos en presión arterial y control de glucosa, sin respaldo sólido para su uso general. Donde existe señal más favorable es en la prevención de migrañas, aunque con datos aún en evaluación. En embarazo, calambres y rendimiento deportivo, los resultados han sido inconsistentes o negativos.

Especialistas también advierten sobre los riesgos de exceder las dosis recomendadas mediante suplementos, lo que puede provocar diarrea, malestar digestivo y, en casos graves, complicaciones cardíacas, especialmente en personas con enfermedad renal. Además, puede interactuar con algunos medicamentos.

La recomendación general es priorizar la alimentación antes que los frascos: una dieta variada y rica en alimentos de origen vegetal suele aportar el magnesio necesario sin recurrir a suplementos.

Publicar comentario