HUELLA POÉTICA. AUTORES

Carl Sagan (1934-1996) fue un astrofísico, cosmólogo y divulgador científico estadounidense, célebre por su capacidad de convertir datos científicos complejos en una “poesía” sobre el cosmos y la vida. Impulsó la búsqueda de vida extraterrestre (SETI), estudió el efecto invernadero en Venus y popularizó la ciencia con su serie Cosmos. 

Sagan unió ciencia, filosofía y arte para conectar a la humanidad con la inmensidad del universo. 

Su talento radicó en transmitir ciencia con rigor y emoción. Consideraba que la ciencia no solo busca la verdad, sino que es una fuente de maravilla, amor y asombro por la Tierra, a la que llamaba un “punto azul pálido”

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Podréis leer, también desde esta misma web, un poema inédito de mi autoría.

✔Por Mireya
@mireyaguzmanburgos

Reflexión de Carl Sagan:

“Mira otra vez ese punto. Eso es aquí. Eso es casa. Esos somos nosotros. En él, todos a los que quieres, todos a los que conoces, todos de los que has oído hablar, cada ser humano que existió, vivió sus vidas. El conjunto de nuestra alegría y sufrimiento, miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas confiadas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y campesino, cada pareja enamorada, cada madre y padre, niño esperanzado, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió allí, en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.

La Tierra es un escenario muy pequeño en una vasta arena cósmica. Piensa en las interminables crueldades que los habitantes de un rincón de este píxel infligen a los apenas distinguibles habitantes de otro rincón, con qué frecuencia se malentienden, con qué ganas se matan unos a otros, con qué fervor odian. Piensa en los ríos de sangre derramados por todos esos generales y emperadores para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en los amos momentáneos de una fracción de un punto.
Nuestras posturas, nuestra imaginada importancia personal, la ilusión de que tenemos alguna posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida. Nuestro planeta es una mota solitaria en la gran oscuridad cósmica envolvente. En nuestra oscuridad, en toda esta inmensidad, no hay indicios de que la ayuda vendrá de otro lugar para salvarnos de nosotros mismos.

La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro cercano, al que nuestra especie pueda migrar. Visitar, sí. Establecerse, aún no. Nos guste o no, por el momento la Tierra es donde nos plantamos.
Se ha dicho que la astronomía es una experiencia humillante y que forja el carácter. Quizás no haya mejor demostración de la locura de las vanidades humanas que esta imagen distante de nuestro pequeño mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos con más amabilidad unos a otros, y de preservar y apreciar el punto azul pálido, el único hogar que hemos conocido.”

[Sección “Huella Poética ” bajo la dirección de Mireya Guzmán Burgos escritora de nacionalidad española. @mireyaguzmanburgos]

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