El Economista: El Salvador de Bukele crece mucho más de lo previsto
Por: Equipo de redacción
(ENNews)- Todo apuntaba a que la economía de El Salvador iba a perder cierto ritmo de crecimiento en 2026 tras un 2025 especialmente bueno, que forzó incluso al Fondo Monetario Internacional a revisar sus previsiones y reconocer que la economía iba mucho mas rápido de lo que esperaba. Pues los primeros meses de este año parecen mostrar una situación relativamente parecida. El PIB se ha expandido un 0,8% trimestral y un 4,8% interanual, prácticamente el doble de lo que estaba previsto, según el Banco Central de Reserva. La inversión pública y privada junto al boom del turismo (en un país pequeño) están impulsando la actividad económica en un año que prometía ser complejo por la fuerte subida del precio del petróleo y de otros inputs clave para El Salvador.
Pese a la mejora de la perspectiva de Moody’s en febrero y las revisión al alza del crecimiento de esta agencia, el pronóstico más escuchado hablaba de que el PIB crecerá este año un 3% (Fitch habla de un 3% y el FMI de un 3,3%), frente al casi 4% del año pasado ante “el aumento del precio del combustible y las condiciones financieras más restrictivas, que lastran el consumo privado y moderan el ritmo de expansión”, señalaba una nota de Fitch (otra agencia calificaora) publicada a mediados de junio.
Sin embargo, la economía está encontrando en la construcción y el turismo dos grandes motores que hasta ahora son capaces de impulsar la economía con intensidad. El Salvador registró un crecimiento de 4,8% durante el primer trimestre de 2026 respecto al primer trimestre de 2025, según los datos del Banco Central de Reserva. El crecimiento económico del primer trimestre de 2026 supera por más del doble a la tasa de crecimiento promedio de los primeros trimestres de los últimos 17 años (2,2%). Este resultado estuvo respaldado por un crecimiento en la mayoría de las actividades productivas con 17 de las 19 actividades económicas resgistrando variaciones positivas. Solo educación y el sector agropecuario mostrando unas constracción del -0,3% y del -0,8%, respectivamente.
Turismo y construcción
En el lado opuesto aparecen las ramas de actividad más ligadas a la inversión y el turismo como son la construcción (13,5%), Minas y canteras (11,1%), Transporte y almacenamiento (7,6%) y Hoteles y restaurantes (7,1%). Todos estos sectores se están beneficiando del descenso de la tasa de criminalidad en El Salvador, que está convirtiendo a este pequeño país en un destino vacacional muy atractivo para los estadounidenses. De hecho, el turismo generó 871,43 millones de dólares durante el primer trimestre de 2026, según la Corporación Salvadoreña de Turismo (Corsatur), una cantidad relevante de ingresos para un país con 6 millones de habitantes y con un nivel de desarrollo relativamente escaso.
Hasta hace muy poco, el turismo era testimonial en un país que era considerado de los más peligrosos del mundo. Ahora, los últimos datos revelan que El Salvador recibió poco más de 1,26 millones de visitantes internacionales entre enero y marzo, los que supone 321.000 turistas más que en el mismo periodo de 2025, un crecimiento de 34%. Los turistas norteamericanos (ya son casi 400.000) y de los países que rodean El Salvador colman las calles y las playas del país, aprovechando un clima paradisiaco y unos precios mucho más bajos en términos relativos.
Grandes inversiones públicas
Por su parte, el Banco Central de Reserva destaca que las políticas orientadas a estimular la inversión, la ejecución de proyectos estratégicos y las medidas dirigidas a fortalecer la renta disponible de los hogares, como la implementación de la Ley de la Quincena 25, una prestación económica que consiste en el pago de una quincena adicional al año (equivalente al 50% del salario mensual). Se entrega entre el 15 y el 25 de enero a los trabajadores con menos recursos para que puedan alcanzar unos ingresos ‘dignos’. Esta prestación ha sido clave para impulsar el consumo en los primeros meses del año. “Estos elementos contribuyeron a sostener la demanda interna y a dinamizar distintos sectores productivos”, señala el comunicado del instituto monetario.
La inversión, tanto pública como privada, han jugado un papel central en este crecimiento, particularmente a través del sector construcción, que se consolidó como uno de los principales motores de la economía. La inversión privada se orientó al desarrollo de proyectos habitacionales, comerciales y logísticos, mientras que la inversión pública impulsó la construcción y modernización de infraestructura educativa, vial y aeroportuaria, destacando proyectos estratégicos como el Aeropuerto Internacional del Pacífico. Este dinamismo generó importantes efectos multiplicadores sobre otras actividades, fortaleciendo el encadenamiento productivo.
“Como resultado, se observó una expansión del consumo interno, impulsada tanto por el mayor poder adquisitivo de los hogares como por el incremento en el flujo de visitantes internacionales. Este dinamismo permitió fortalecer la actividad económica, generando efectos multiplicadores”, reza la nota del organismo público.
Retomado de El Economista





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