Tecnología para dormir mejor: apps y dispositivos que funcionan (de verdad)

Por: Equipo de redacción

(ENNews)- Dormir bien se ha convertido en uno de los grandes retos de la vida moderna: entre pantallas, horarios irregulares y estrés, cada vez más personas sienten que no descansan lo suficiente. El 56% de los adultos en España reconoce que no duerme las horas suficientes y más del 50% no tiene un sueño reparador, según la Encuesta de la Sociedad Española de Neurología. Por eso, no es casualidad que en los últimos años hayan proliferado las tecnologías diseñadas para analizar el sueño: relojes inteligentes, anillos, sensores bajo el colchón o aplicaciones móviles prometen medir cómo dormimos y ayudarnos a mejorar.

Pero, ¿hasta qué punto funcionan realmente? Pueden ser útiles, aunque con matices importantes: ofrecen información interesante sobre nuestros hábitos de sueño, pero todavía están lejos de sustituir a las pruebas médicas utilizadas en laboratorios especializados, así que los resultados no deben tomarse como tal.

Todos estos dispositivos utilizan sensores que recopilan señales biométricas que, combinadas, ayudan a saber si estamos despiertos, en sueño ligero o en fases más profundas: acelerómetros para detectar movimiento, sensores ópticos para medir el ritmo cardíaco, temperatura de la piel o niveles de oxígeno en sangre, entre otros.

Los relojes inteligentes y pulseras de actividad son actualmente los dispositivos más populares para monitorizar el descanso. Modelos de marcas como Apple, Fitbit o Samsung registran automáticamente cuándo nos dormimos, cuánto tiempo descansamos y cómo se distribuyen las fases del sueño. En el caso del Apple Watch Series 11, por ejemplo, todas las mañanas reciben una notificación resumiendo cómo ha ido la noche con una puntuación del 1 al 100. Dice cosas como: “El rato que te has desvelado esta noche ha influido en tu puntuación, que se ha quedado en 64”. Además, desde la app hay acceso a muchos datos relacionados con la frecuencia respiratoria, la cardíaca, constantes vitales… y estadísticas por semanas, meses o periodos de medio año. Es precisamente aquí donde tienen mayor utilidad estos dispositivos, porque nos permiten observar tendencias y detectar patrones y funcionan como herramientas de conciencia y cambio de hábitos. Al mostrar datos sobre duración del sueño, regularidad o interrupciones, pueden ayudar a identificar comportamientos problemáticos: acostarse demasiado tarde, usar pantallas antes de dormir o dormir menos de siete horas.

Algo similar sucede con los anillos inteligentes, uno de cuyos puntos fuertes es precisamente el seguimiento del sueño: integran sensores de frecuencia cardíaca, variabilidad del ritmo cardíaco (HRV) y temperatura corporal en un formato mucho más pequeño que las pulseras y relojes. La ventaja principal es la comodidad: muchas personas prefieren dormir con un anillo que con un reloj voluminoso. La desventaja es que dependen igualmente de algoritmos indirectos, por lo que comparten las mismas limitaciones de precisión que otros wearables.

Como alternativa a los tapones tradicionales, los Soundcore Sleep A30 son unos auriculares inalámbricos diseñados específicamente para dormir. A diferencia de los convencionales, incorporan cancelación activa de ruido (ANC) pensada para reducir sonidos nocturnos como ronquidos, tráfico o electrodomésticos, pudiendo atenuar hasta unos 30 dB de ruido ambiental. A través de una app, se elige si reproducir música, podcasts o paisajes sonoros relajantes, así como sonidos de ruido blanco o audio con latidos binaurales pensados para facilitar la relajación y conciliar el sueño.

Los auriculares también incluyen funciones de monitorización del sueño, con datos sobre duración del descanso o posición al dormir, además de alarmas personales que despiertan solo al usuario. La batería ofrece entre 6 y 9 horas de reproducción según el modo de uso, ampliables hasta unas 45 horas con el estuche de carga.

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